El precio del petróleo abrió la semana con una caída considerable y su precio genera incertidumbre, luego del ataque con aviones que Israel lanzó contra objetivos militares en Irán el pasado sábado en represalia por una ofensiva con misiles a principios de mes.
Este lunes el valor del barril Brent comenzó sus operaciones con un descenso del 5,58% y cotiza a 71,81 dólares, lo que marca su nivel más bajo desde el 10 de septiembre, cuando se ubicó por debajo de los 69 dólares.

El WTI también acompaña esta tendencia a la baja y con una caída del 5,88% se vende a 67,57 dólares en el mercado de futuros de diciembre. Este tipo de cotización se derrumbó el sábado cuando pasó de los casi 72 dólares a un valor apenas por encima de 69 dólares.

Para los tres que restan hasta el fin de 2024, las previsiones de precios se mantienen a la baja. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, el grupo conocido como OPEP+, mantienen sin cambios su política de bombeo, incluido un plan para empezar a aumentarlo a partir de diciembre.
Qué pasa en el mercado de petróleo
Las razones
La caída del barril de petróleo es un reflejo de la recesión de la economía mundial, que si bien arroja índices bajo de inflación, también marca una caída en el consumo y la demanda de commodities.
La caída de la demanda de petróleo es una consecuencia de la caída de la actividad económica, especialmente en los principales consumidores, entre los que se destaca China. En 2024 se estima que la demanda crecerá en 900 mil barriles diarios, frente a un 2,1 millones que creció en 2023, más de 40% menos.
La situación que genera mayor incertidumbre es la China, el mayor importador del mundo, y su consumo cayó en julio 180 mil barriles diarios en 2024 respecto de 2023, debido a una reducción en la demanda interna provocada por la baja de las exportaciones y la retracción del sector inmobiliario.
Las economías desarrolladas también presentan bajos niveles de consumo, incluso con índices comparables a los de la pandemia, y a nivel global la situación es similar con nuevas formas de energía y mayor eficiencia en las tradicionales.
Otro factor es el exceso de oferta, debido a que la producción superó a la demanda, sin crecimiento de mercado lo que tiró al piso el valor del barril de petróleo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento del 2,8% en el mercado de petróleo, un 0,7 menos respecto del 3,5% que plantearon inicialmente.
La caída del precio del petróleo genera un nuevo paradigma de mercado, con cambios estructurales, con una nueva era de bajo crecimiento, pero con un costo energético más bajo, lo que es un desafío para el sector, especialmente de la producción convencional, que no quiere perder cuota de mercado.







