Pampa Energía cierra el tercer trimestre de 2025 con cifras que sacuden al mercado energético. En una performance que consolida su apuesta por Vaca Muerta, la firma marcó un récord histórico en producción de gas y pisó el acelerador en su desarrollo de shale oil en Rincón de Aranda, un bloque que ya produce 16.000 barriles por día y apunta a los 20.000 antes de que termine el año.
El dato central de su presentación ante inversores no deja lugar a dudas: Pampa produjo 17,6 millones de metros cúbicos diarios de gas. Un hito que no solo subraya su rol como un jugador clave en el gas local, sino que también respalda su estrategia de autoabastecimiento y exportación.
El corazón de Vaca Muerta late con petróleo
Si el gas trae estabilidad, el petróleo inyecta dinamismo. El bloque Rincón de Aranda, ubicado en el epicentro de la ventana de crudo de la cuenca neuquina, se transformó en el proyecto más ambicioso de Pampa. Actualmente, la operación mueve seis pads activos y consolida a la empresa en el segmento del shale oil.
Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, puso en palabras el excelente momento que vive la compañía: “Logramos un récord de producción en gas, seguimos avanzando en Rincón de Aranda y fortalecimos nuestra posición financiera. El proceso de desregulación eléctrica abre además una nueva etapa para el sector, con más competencia y oportunidades de crecimiento”.
La meta que persigue la compañía en el corto plazo es subir la producción de crudo a 20.000 barriles diarios hacia finales de 2025, un crecimiento sostenido que convierte al bloque en un motor de ingresos, diversificando la cartera más allá del gas.
Inversión a fondo y espaldas financieras
El plan de inversión para este año en el yacimiento estrella es un verdadero tanque: 700 millones de dólares en total, de los cuales ya se ejecutaron unos 540 millones. Este despliegue de capital posiciona al desarrollo como el más grande en la historia de la compañía de Mindlin, demostrando que la confianza en el potencial del shale no es solo discursiva.
Además de los resultados en Vaca Muerta, Pampa muestra músculo fuera de la cuenca. Durante el invierno, la empresa concretó un paso crucial para el mercado regional: exportó 1,2 millones de metros cúbicos diarios de gas a Chile. A esto se suma un logro operativo importante: volvió a autoabastecer con su propio gas la Central Térmica Loma de la Lata, un hecho que no se repetía desde hace seis años.
En el plano financiero, la solidez se mantiene a pesar del ritmo acelerado de inversiones. El endeudamiento neto cerró en 874 millones de dólares, una cifra que luego se ajustó a 790 millones. El ratio deuda neta/EBITDA se ubica en 1,1x, un nivel que cualquier petrolera sueña, situándose entre los más bajos del mercado argentino y ofreciendo una imagen de estabilidad a largo plazo.
El buen momento también se refleja en el mercado de acciones. La compañía recompró el 1,5% de sus propios títulos a un precio promedio de casi 59 dólares por ADR, mientras la cotización actual ronda los 90 dólares. Un movimiento que comunica confianza plena de la empresa en su propia valuación y futuro.
El viento sopla a favor
El segmento de generación eléctrica acompaña. El desempeño trimestral es favorable, impulsado por la puesta en marcha del Parque Eólico Pampa Energía VI y una gestión más eficiente del combustible. La desregulación del mercado eléctrico también jugó un papel, permitiendo mejores precios por capacidad para los ciclos abiertos.
El indicador de disponibilidad promedio de sus centrales se disparó al 94%, un número que resalta en el nuevo esquema regulatorio y confirma que la estrategia de integrar la producción de hidrocarburos con la generación eléctrica funciona.







