La educación superior da un salto histórico en el Alto Neuquén. Un total de 516 personas completaron su inscripción en las nuevas carreras que la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) dictará en Chos Malal. Esta iniciativa, fruto de la articulación entre la casa de altos estudios y el gobierno provincial, responde a un anhelo de décadas en la región. Graciela Bianchini, decana del Centro Regional Universitario Zapala (CREUZA), entidad de la cual depende la flamante sede, compartió la noticia con una emoción palpable.
Bianchini, en una jornada significativa que celebra el medio siglo del CREUZA al servicio de la educación regional, expresó su sorpresa ante la masiva convocatoria. "Esperábamos una cifra mucho menor", admitió. La composición de los inscriptos destaca el verdadero impacto de esta propuesta: el 63% de los aspirantes finalizó la secundaria hace una década y el 70% son mujeres. "Evidentemente, esperaban que la vida les diera esta oportunidad", reflexionó la decana, subrayando el deseo postergado de acceso a la formación universitaria en la comunidad.
Los datos geográficos de los inscriptos resultan conmovedores, con 120 personas provenientes de zonas como Andacollo, Huinganco, Las Ovejas, Guañacos, Varvarco-Invernada Vieja, abarcando gran parte del departamento Minas. A ello se suman 60 inscriptos de Barrancas, Buta Ranquil y su área de influencia. Estas cifras confirman que la nueva sede universitaria democratiza el acceso a la educación superior, acercando la universidad a lugares históricamente relegados.
Un sueño del Alto Neuquén, hecho realidad
El acceso a la educación universitaria se configura como un viejo anhelo del norte neuquino, una región que durante décadas vio partir a sus jóvenes en búsqueda de oportunidades académicas. El gobernador Rolando Figueroa, nativo de Chos Malal, asumió el compromiso de trabajar junto a la UNCo para concretar este sueño. Hoy, 516 personas se encuentran en condiciones de iniciar su formación profesional sin tener que abandonar sus hogares y su arraigo territorial.
Para materializar esta iniciativa, el gobernador y la rectora de la UNCo, Beatriz Gentile, firmaron hace unos meses un convenio. Este acuerdo sienta las bases para que la región del norte, con Chos Malal como epicentro, cuente con una sede permanente de la Casa de Altos Estudios. En una primera etapa, la oferta educativa incluye los primeros tres años de dos carreras universitarias con títulos intermedios de tecnicatura.
Las carreras disponibles son Ingeniería en Agrimensura y Licenciatura en Tecnología Minera. Estas formaciones conducirán a la obtención de los títulos intermedios de Técnico Universitario en Actividades Extractivas, con orientaciones en petróleo, minas o laboratorio y control de calidad, y de Topógrafo Universitario. La elección de estas especialidades responde a las necesidades y el potencial productivo de la región, vinculadas estrechamente con la actividad hidrocarburífera y minera.
En paralelo a la apertura de la sede, el Ministerio de Educación de la provincia lanzó una convocatoria específica para que los inscriptos puedan postularse a las becas Gregorio Álvarez. Este programa de becas, uno de los más importantes a nivel nacional, tiene como objetivo acompañar a los estudiantes y sus familias durante todo el trayecto educativo, eliminando barreras económicas que puedan dificultar la permanencia y finalización de los estudios.
La puesta en marcha de esta sede permanente de la UNCo representa un verdadero hito para el desarrollo de la región. No solo provee una oferta educativa novedosa y alineada con las demandas laborales locales, sino que también fomenta la permanencia de los habitantes en sus localidades. La posibilidad de acceder a estudios universitarios sin desarraigo contribuye directamente a fortalecer el tejido social y económico de la zona.
Con esta nueva iniciativa, Chos Malal se convierte en un polo de oferta educativa, atrayendo a estudiantes de toda la región y consolidándose como un centro de formación y capacitación. Este paso estratégico no solo eleva la calidad de vida de sus habitantes, sino que también contribuye al desarrollo de un recurso humano calificado, indispensable para el crecimiento sostenible de la provincia y, en particular, de la actividad en Vaca Muerta y sus zonas de influencia.







