Lionel Messi ya es parte de Vaca Muerta con la escultura de 26 metros en su honor en Cutral Co. El astro tiene la imagen más grande en lo que fue el primer pulmón de la cuenca Neuquina, en el lugar de paso casi en el centro geográfico de la provincia. Ahora, su nombre vuelve estar asociado a la industria, de manera indirecta, pero ligado al fin.
Esta semana uno de los proyectos energéticos más grandes de la historia argentina, unió al capitán de la Selección Argentina con Vaca Muerta. El motivo no es futbolístico, sino que Pumpco, la constructora estadounidense que se quedó con la adjudicación del megagasoducto que llevará el gas neuquino a Río Negro, donde se transformará en GNL y de ahí al mundo, es propiedad de Jorge Mas, el empresario cubanoamericano dueño del Inter Miami, el club donde juega el crack rosarino.
El consorcio YPF-ENI-XRG, que lidera el proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) de la cuenca neuquina, adjudicó a Pumpco, junto a la italiana Bonatti, la construcción de la obra de infraestructura energética más grande en la historia del país: un ducto de 527 kilómetros que conectará la Meseta Buena Esperanza, en el corazón de Vaca Muerta, con Sierra Grande, en Río Negro, donde se instalará la terminal de exportación marítima.
Se trata en realidad de dos tramos paralelos: uno de gas, de 48 pulgadas de diámetro, que sería el de mayor diámetro construido en el país, superando al Perito Moreno y al que financia SESA, y otro de líquidos, de 24 pulgadas. La inversión ronda los 1.200 millones de dólares.

Pumpco es subsidiaria de MasTec, la constructora de infraestructura energética de Jorge Mas, con una facturación anual cercana a los 14.300 millones de dólares. La empresa venía de tres intentos fallidos por entrar al mercado argentino: había ofertado sin éxito en la reversión del gasoducto norte, en el oleoducto VMOS y en el gasoducto de SESA, y esta vez se impuso con Bonatti y el socio local Contreras Hermanos, que aportó la ingeniería del proyecto aunque no pudo presentarse como oferente por tratarse de una licitación exclusivamente internacional.
La adjudicación dejó, además, un dato político dentro del sector: representa la segunda derrota consecutiva de Techint-Sacde, la sociedad presidida por Paolo Rocca y Marcelo Mindlin, en las licitaciones de los megaproyectos de exportación de Vaca Muerta, tras haber quedado afuera semanas atrás del ducto de SESA. En esta oportunidad, perdió por una diferencia de precio del 15%.
La obra todavía depende de la decisión final de inversión (FID) del proyecto YPF-ENI-XRG, que se espera para fines de este año o comienzos de 2027. En paralelo, ya avanza la licitación de los materiales: los caños de ambos ductos saldrán a concurso en las próximas semanas.

De concretarse, el proyecto se sumará a la creciente infraestructura de exportación que Vaca Muerta construye en el sur del país —junto al oleoducto VMOS y la ampliación del gasoducto Perito Moreno— para posicionar a la Argentina como proveedora de GNL en los mercados de Europa y Asia.
Las empresas
Pumpco, una de las principales constructoras de ductos en Estados Unidos. Es una subsidiaria de MasTec, liderado por los hermanos Jorge Mas (presidente) y José Mas (director ejecutivo), los principales accionistas del Inter Miami, donde juega Lionel Messi hace tres años. Fue fundada por su padre, Jorge Mas Canosa, un cubano-estadounidense opositor al régimen de Fidel Castro. Ambos heredaron la firma después del fallecimiento del empresario en 1997. En tanto, Bonatti fue fundada en Italia en 1946, con sede principal en Parma se especializa en servicios de Ingeniería, Suministro y Construcción (EPC), operación y mantenimiento para la industria del petróleo y el gas. El actual CEO de la compañía es Andrea Colombo.







