Horacio Marín no suele apostar a medias. El CEO de YPF confirmó esta semana que la petrolera perforará tres nuevos pozos exploratorios en el sur de Mendoza durante 2026, sumados a los dos ya realizados en las áreas Paso Bardas Norte y CN-VII, en la zona de Malargüe. Los resultados de esas primeras perforaciones, que la compañía describió como "promisorios", alimentan la expectativa de que Vaca Muerta tiene más territorio por descubrir del que el mapa tradicional muestra. "Esperemos que el sur de Mendoza dé bien", dijo Marín en una entrevista con el programa Opinión de LVDiez.
El movimiento no es menor. YPF está adelantando perforaciones que tenía comprometidas hasta 2027 y 2028, lo que indica que los primeros datos geológicos generaron suficiente confianza como para acelerar el calendario. La UTE Quintana-TSB también anticipó para 2026 dos pozos que estaban programados para el año siguiente. En paralelo, la misma UTE retomó estudios de sísmica 3D en la provincia, una herramienta que no se utilizaba en Mendoza desde 2017 y que está permitiendo seguir comprobando el potencial de la formación en esa zona.
El 30% de Vaca Muerta que todavía no habla
Lo que hace especialmente relevante la apuesta de YPF en Mendoza es un dato que pocas veces se menciona en la conversación habitual sobre Vaca Muerta: la provincia tiene el 30% de la formación dentro de su territorio. Hasta ahora, ese porcentaje estuvo prácticamente ausente del desarrollo no convencional, concentrado casi en su totalidad en Neuquén. Si los pozos en curso confirman el potencial que sugieren los primeros indicadores, dicha provincia podría convertirse en el próximo gran polo del shale argentino.
Los datos geológicos que fueron emergiendo son alentadores. Las primeras perforaciones en Paso Bardas Norte y CN-VII mostraron porcentajes de carbono orgánico total superiores al 2% y un espesor mayor a 200 metros en la formación Vaca Muerta, condiciones que los geólogos consideran favorables para el desarrollo no convencional. La zona se ubica prácticamente en el límite con Neuquén, lo que sugiere una continuidad geológica con los sectores ya productivos de la cuenca neuquina.
Si los pozos exploratorios de 2026 confirman productividad comercial, el escenario que se abre es de gran escala. YPF estima que, en ese caso, podría realizar hasta 200 perforaciones en la zona con una inversión de hasta 1.500 millones de dólares. Por ahora, la compañía se mantiene en modo exploración, acumulando información geológica antes de comprometer capital de desarrollo.
El parque solar que ya es récord
La visita de Marín a Mendoza no fue solo por el shale. El CEO también destacó el avance del Parque Solar El Quemado, desarrollado por YPF Luz en Las Heras, que con 305 megavatios y más de 511.000 paneles solares bifaciales se convirtió en el más grande del país. La obra tiene además un doble mérito histórico: fue el primer proyecto aprobado bajo el esquema del RIGI y el primero en completarse dentro del mismo régimen. "Nosotros lo que decimos lo hacemos en tiempo y en forma", señaló Marín.
La combinación de exploración no convencional y energías renovables que YPF despliega en Mendoza refleja la estrategia más amplia de la compañía: diversificar su presencia geográfica y tecnológica mientras el núcleo de Vaca Muerta en Neuquén sigue creciendo a ritmo récord. En ese esquema, Mendoza aparece como la próxima frontera, con una formación geológica que promete y una petrolera que decidió no esperar para descubrir qué hay debajo.







