El Gobierno de Javier Milei mantiene su ofensiva contra el proyecto petrolero offshore Sea Lion, que se desarrolla en la Cuenca Malvinas Norte a unos 200 kilómetros al norte de las islas, y ahora instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos para iniciar un procedimiento de arbitraje internacional y dio a Londres un plazo de dos semanas para frenar las actividades.
La decisión fue comunicada por la Oficina del Presidente y se apoya en el procedimiento previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) con el objetivode impedir la explotación de hidrocarburos y la adopción de nuevas medidas relacionadas con la explotación de recursos naturales en la plataforma continental que Argentina, que el país reclama como propia.
El Gobierno intimó formalmente al Reino Unido para que, dentro de un plazo de 14 días, adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuidad de las actividades hidrocarburíferas. Si Londres no responde favorablemente, Argentina anticipó que recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar y solicitará medidas provisionales para preservar los derechos que reclama sobre su plataforma continental.
El proyecto que encendió la disputa
El conflicto tiene como uno de sus principales puntos al proyecto Sea Lion, impulsado por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, que prevé avanzar con la producción de petróleo en aguas próximas a las islas. Ambos firman sostiene que tienen licencias otorgadas por las autoridades isleñas, mientras que Argentina cuestiona esas autorizaciones y considera que la explotación de los recursos no puede avanzar de manera unilateral mientras continúa abierta la disputa de soberanía.
El reclamo argentino también se apoya en resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas. La Resolución 2065 reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e instó a ambos países a buscar una solución pacífica mediante negociaciones. Por su parte, la Resolución 31/49 llamó a las partes a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales mientras continúa el proceso recomendado por Naciones Unidas.
La tensión también llegó a la aviación
La escalada no quedó limitada al petróleo. El Gobierno argentino también denunció operaciones de la empresa Thales UK Limited en la ruta aérea entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, Chile, mediante una aeronave con matrícula británica y sin autorización de las autoridades argentinas. Milei ordenó iniciar procedimientos sancionatorios, denuncias penales y gestiones diplomáticas vinculadas con esas operaciones.
La nueva ofensiva se produce pocos días después de que Milei planteara ante la Asamblea General de Naciones Unidas la necesidad de retomar las negociaciones con el Reino Unido por la soberanía de las islas y cuestionara la falta de avances en la aplicación de las resoluciones de la organización.
Ahora, el Gobierno argentino puso un plazo concreto sobre la mesa: dos semanas para que el Reino Unido frene las actividades hidrocarburíferas cuestionadas. Si eso no ocurre, el Ejecutivo anticipó que llevará la disputa al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.







