Primero fue una foto con Javier Milei, luego una etapa de análisis seguido del anunció de inversión en Vaca Muerta, con la adquisición del bloque Los Toldos II Oeste de Pluspetrol, a la que le siguió la proclamación oficial con la aprobación de la provincia de Neuquén de la Adenda II al Contrato de Unión Transitoria (UT) y ahora Harold Hamm, el rey del fracking, buscó ir más allá y profundizar su presencia en el shale con una sociedad con Pan American Energy (PAE). Todo ocurrió en poco más de 140 días.
Fue la propia empresa de la familia Bulgheroni la que anunció la alianza a través de su cuenta en las redes sociales. "Nos asociamos con Continental Resources para acelerar el desarrollo de cuatro áreas en Vaca Muerta. El acuerdo consiste en la adquisición por parte de Continental del 20% de la participación en las áreas: Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro, Aguada Cánepa, en Neuquén, y Loma Guadalosa, en Río Negro", explicaron.
"PAE continuará como socio mayoritario y operador en todos los bloques", agregaron. La firma de Hamm se quedará con el 20% de la participación, en ambas provincia, lo que marca el interés de unas las principales desarrolladoras del fracking en Estados Unidos en el no convencional de la Cuenca Neuquina.
Marcos Bulgheroni, Group CEO de Pan American Energy, dijo que la relación estratégica "con una las principales compañías de petróleo y gas independientes de Estados Unidos busca acelerar el desarrollo de las cuatro áreas en ambas provincias". "Como socio no operador, Continental nos aportará su know-how en derisqueo, desarrollo y eficiencia de operaciones con el objetivo de poner en valor los enormes recursos no convencionales que tiene nuestro país”, añadió.
Por su parte, Doug Lawler, presidente y director ejecutivo de Continental Resources, sostuvo que Vaca Muerta es una de las formaciones de shale más atractivas del mundo y "estamos entusiasmados de continuar invirtiendo en Argentina y consolidar la posición de Continental a través de este acuerdo con Pan American Energy".

“PAE es un operador altamente capacitado con una profunda experiencia en la cuenca. Tenemos muchas expectativas en aprender de PAE y de compartir la experiencia de Continental en recursos no convencionales para impulsar el desarrollo de Vaca Muerta", remarcó el ejecutivo de la compañía estadounidense tras anunciarse la alianza.
Continental Resources es una las mayores empresas independientes de petróleo y gas de Estados Unidos y pionera en el desarrollo no convencional. Su aporte de know-how en derisqueo, desarrollo y eficiencia de operaciones nos permitirá acelerar la puesta en valor de los recursos no convencionales de nuestro país. En la actualidad su producción proyectada es de 500.000 barriles equivalentes diarios para 2025 y más de 5.200 pozos operados en cuencas como Bakken y Anadarko.

PAE es cerca de 100.000 barriles equivalentes de petróleo por día (BOED) en la Cuenca Neuquina y opera siete áreas en Neuquén, además de su actividad en Río Negro, donde se quedó con la concesión del bloque Cinco Saltos Sur.
De despachante de combustible a pionero global
La historia de Hamm responde al gran sueño americano. Nació en Oklahoma en 1945, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, hijo de una pareja de aparceros y fue el menor de 13 hermanos. Cuando era un niño, la familia se mudó a Enid, un pueblo petrolero en crisis. Lo que parecía un cambio para buscar una mejor situación económica fue el comienzo de la historia del "camionero más rico del mundo", como se autodenomina Hamm.
A los 16 años, un trabajo como despachante de combustible le abrió las puertas del mundo del petróleo. Empezó limpiando tanques en la refinería, luego fue chofer y finalmente armó su propia empresa de transporte de agua para yacimientos. Su olfato para los negocios fue inusual y a los 22 años fundó su primera empresa, Harold Hamm Tank Trucks, dedicada al transporte de crudo.
En 1971, Hamm ya perforaba su propio pozo, financiado con dinero que juntó durante años, según contó él, sin embargo algunos creen que durante sus años como bombeador de agua se quedó con algo de petróleo de sus clientes. La suerte era dispar y una racha negativa casi lo arruina, pero mientras exploraba zonas rurales de Oklahoma, detectó un antiguo cráter de meteorito enterrado a 2750 metros bajo tierra.







