El precio del barril de petróleo no se queda quieto, no encuentra un equilibrio y en las últimas horas subió a un nivel récord desde el comienzo de la guerra de Medio Oriente, rebotó contra un techo de 126 dólares y se estabiliza cerca de los 114 dólares, un nivel alto comparables con los de 2022 cuando Rusia y Ucrania comenzaron un conflicto bélico.
La inestabilidad de la cotizaciones está directamente ligada a la situación en Medio Oriente, con Estados Unidos e Irán sin encontrar un camino de paz, el Estrecho de Ormuz bloqueado y Emiratos Árabes Unidos dejando la OPEP. Este miércoles Donald Trump volvió a lanzar amenazas, sostuvo que el gobierno iraní no tiene idea como llegar a un acuerdo y sentenció: "No más Señor Amable". Esto hizo volar las cotizaciones.
Este jueves, el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, salió al cruce y dijo que la estrategia militar de Estados Unidos en la región colapsó, calificando el repliegue de Washington como una "derrota vergonzosa". Pero lejos de un discurso retórico, el mensaje fue estratégico, definió al Golfo Pérsico como un pilar de la civilización iraní y ratificó que no cederá ni un centímetro del control del Estrecho de Ormuz.
En su misiva, Khamenei dejó claro que la incursión de las potencias occidentales en el golfo llegó a su fin, reafirmó el derecho espiritual sobre el control regional y se adjudicó la custodia del principal paso marítimo para el tránsito de hidrocarburos.

El precio del barril de petróleo Brent que horas antes tocó los 126 dólares por barril, rebotó contra el techo y comenzó a caer para estabilizarse en 114 dólares. Los valores son altos, similares a los de 2022 y marcan una nueva etapa de cotizaciones para el mundo. El WTI, de referencia para Estados Unidos, tiene un comportamiento similar: cayó un 3% respecto del miércoles, pero sigue en niveles altos y se vende a futuro en 103 USD.







