El consumo de combustibles en Argentina mantuvo una tendencia decreciente durante 2024, según datos divulgados por la Secretaría de Energía de la Nación. A pesar de que los precios de los combustibles registraron aumentos inferiores a los índices de inflación, las ventas de nafta y gasoil al público cayeron un 8,89 % en comparación con 2023, de acuerdo con el informe confeccionado con información de las compañías del sector.
Para 2025, los empresarios del rubro de combustibles mantienen una perspectiva positiva, apoyándose en las proyecciones de crecimiento económico. Organismos internacionales estiman un aumento del 5% en la actividad económica del país, lo que podría favorecer una recuperación en el consumo de combustibles. Desde la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA) manifestaron su confianza en que este año marcará un punto de inflexión.
Representantes de la entidad señalaron a un medio especializado que esperan que la mayor actividad económica, el incremento en la capacidad adquisitiva de los salarios y la reactivación de obras públicas, como rutas y concesiones viales, impulsen el consumo. En este sentido, también resaltaron que sectores clave como la producción de petróleo, la minería y otras industrias vinculadas al crecimiento económico presentan indicadores positivos, lo que podría traducirse en una mayor demanda de combustibles.
Sin embargo, la recuperación del sector enfrentará retos significativos. Uno de ellos será mantener la rentabilidad en un contexto de menores ventas y crecientes costos operativos e impositivos. Desde FECRA subrayaron que, aunque las condiciones de 2024 fueron adversas, existen fundamentos para pensar en una mejora sustancial en el corto plazo. Entre estos factores destacan la inversión en infraestructura y el fortalecimiento del poder adquisitivo.

Otro punto clave mencionado por los empresarios del sector es la necesidad de acompañar la reactivación económica con medidas que fomenten la competitividad. Entre las iniciativas propuestas se incluyen la revisión de la carga impositiva y la generación de incentivos que estimulen la inversión en el sector. Estas medidas, aseguran, serán fundamentales para garantizar un crecimiento sostenido y equilibrado.
En este contexto, las estaciones de servicio también deberán adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. La eficiencia en la gestión de recursos y la capacidad para identificar y aprovechar oportunidades en un entorno económico más favorable serán determinantes para el éxito del sector en los próximos años.
De acuerdo con los empresarios, 2025 podría marcar el inicio de una nueva etapa de crecimiento para el rubro de combustibles en Argentina. Si se concretan las expectativas de recuperación económica y se implementan medidas que favorezcan la competitividad, el sector estará en condiciones de revertir la tendencia negativa que se mantiene en el último año y consolidar su papel como uno de los motores del desarrollo económico del país.







