Vaca Muerta es uno de los principales motores productivos de Argentina, con perspectivas futuras que la ponen en un lugar de privilegio dentro de la economía nacional, por lo que podría considerarse a la cuenca neuquina como la gallina de los huevos de oro, pero oro negro, como el petróleo.
Las nuevas expectativas productivas, suman ahora respaldo internacional y en los últimos días un informe de bancos de Wall Street proyectan que las exportaciones de Vaca Muerta y litio podrían financiar la deuda externa anual hasta 2030.
La noticia fue dada a conocer por el presidente Javier Milei a través de su cuenta en X con un escueto mensaje acompañado de un texto que muestra la comparativa en un gráfico.
El informe del JP Morgan destacó que Argentina podría obtener un superávit de balanza comercial de USD 37.000 millones para 2030 en un escenario conservador, que podría alcanzar los USD 55.000 millones en una visión más optimista.
En 2024, el superávit fue de USD 18.900 millones, lo que representa un tercio de lo que podría lograr en el próximo lustro, que permitiría al país cubrir 1,2 veces el servicio de deuda externa anual hasta 2030 y acumular reservas por USD 27.000 millones en ese período.
El tipo de cambio, una sombra
A pesar de las perspectivas optimistas desde Wall Street hay advertencias respecto del tipo de cambio, que se mantuvo estable en 2024, pero los especialistas lo consideran un atraso inconvenientes para la economía.
En ese sentido, desde Wall Street resaltaron la necesidad de eliminar los controles cambiarios y profundizar reformas estructurales para atraer inversiones, más allá de los incentivos del RIGI.
Otra mirada
Morgan Stanley, otro banco de Wall Street, resaltó financieramente Argentina pasó a superávit en el cuarto trimestre de 2024, gracias a menores amortizaciones con el FMI, el acceso de empresas a los mercados de deuda y un mayor ingreso de financiamiento externo.
En ese contexto, las compañías del sector de energía fueron las principales emisoras de deuda en dólares, alcanzando niveles similares a los de 2016 y 2017, cuando no existían restricciones cambiarias.
En tanto, S&P Global resaltó que las empresas del sector están volviendo gradualmente a los mercados internacionales de deuda, producto de una renovación del interés de los inversores en Vaca Muerta. El desarrollo en la formación no convencional avanza en extracción, producción y transporte, lo que podría resolver los cuellos de botella que han limitado su expansión.







