El sector energético argentino tardó ocho meses en superar lo que había tardado doce en conseguir el año pasado. La balanza comercial de combustibles y energía acumuló entre enero y agosto de 2026 un superávit de 7.834 millones de dólares, según los datos del Intercambio Comercial Argentino publicados por el INDEC. El número supera por 19 millones al total registrado en todo 2025, que hasta ese momento era el máximo histórico del sector. Y quedan cuatro meses de año por delante.
El resultado combina dos factores que se potenciaron en simultáneo durante agosto. Por un lado, el crecimiento de la producción: en julio la extracción de petróleo llegó a 916.200 barriles diarios, récord histórico del país, con un incremento del 17,2% respecto del mismo mes del año anterior. Por el otro, la escalada del Brent: el precio internacional del crudo subió un 27% en apenas tres semanas y en el momento de publicarse los datos ronda los 100 dólares el barril, impulsado por la tensión persistente en el estrecho de Ormuz.
Los números de agosto
Solo en agosto, el sector energético aportó un superávit de 771 millones de dólares, contra los 661 millones del mismo mes de 2025. Las exportaciones de combustibles y energía del mes llegaron a 1.494 millones de dólares, con una suba del 41,2% interanual. Los precios subieron un 27% y las cantidades un 12,2%, lo que confirma que el crecimiento no es solo de precios sino también de volúmenes físicos exportados. El petróleo crudo fue el producto que más traccionó, seguido por los carburantes y el resto de los combustibles.
Las importaciones energéticas del mes totalizaron 493 millones de dólares, con un incremento del 70,6% respecto de agosto de 2025, impulsadas principalmente por compras de gas natural licuado, energía eléctrica y gas en estado gaseoso. Esa suba en las importaciones no alcanzó a borrar el superávit del mes, que fue de todos modos el mayor desde el inicio del año.
Lo que viene
El acumulado enero-agosto muestra exportaciones sectoriales por 10.667 millones de dólares, un 48,9% más que en el mismo período del año anterior, contra importaciones de 2.833 millones. El superávit energético representa el 42,9% del saldo comercial total de bienes que la Argentina registró en los primeros ocho meses de 2026, que según el INDEC ascendió a 18.249 millones de dólares. Dicho de otro modo: casi la mitad del superávit comercial del país tiene origen en el sector de combustibles y energía.
Las proyecciones para el cierre del año son ambiciosas. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó en julio que las exportaciones energéticas de 2026 rondarán los 11.300 millones de dólares con un precio promedio del Brent de 82 dólares. Con el barril hoy cerca de los 100 dólares, ese número podría quedar corto. La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos trabaja con el mismo escenario base de 11.300 millones. Y la consultora Abeceb proyecta que las exportaciones totales de la Argentina podrían superar los 100.000 millones de dólares en 2026, lo que rompería el récord previo de 88.446 millones registrado en 2022.
El horizonte de 2027 apunta todavía más lejos. Cuando el VMOS entre en operación y sume los 190.000 barriles diarios adicionales de capacidad de evacuación que conectarán Vaca Muerta con el Atlántico, la BCR proyecta que las exportaciones energéticas podrían superar los 18.500 millones de dólares. El récord de 2025 que cayó en ocho meses de 2026 puede quedar pequeño antes de lo que nadie esperaba.







