El despegue productivo de la formación no convencional exige, además de fierros e inversión, capital humano especializado. Bajo esta premisa, el Instituto de Formación Vaca Muerta (IVM) inicia su ciclo lectivo 2026 con una respuesta masiva: 13.000 personas completaron su registro para acceder a las capacitaciones que dictan en conjunto las principales operadoras, empresas de servicio, la Provincia de Neuquén y el municipio capitalino.
Gustavo Schiappacasse, director de la Fundación YPF, confirmó que el cronograma arranca el 9 de marzo con el inicio de clases y el acto oficial de inauguración tendrá lugar el 16 de marzo. La fecha responde a la necesidad de coordinar las agendas de los máximos referentes de la industria, autoridades políticas y representantes sindicales que respaldan esta iniciativa público-privada.
Sedes y formación de campo: el concepto de "Pozo Escuela"
La infraestructura del IVM marca un diferencial respecto a la oferta educativa tradicional de la región. El instituto cuenta con dos nodos estratégicos que garantizan una experiencia formativa integral:
- Polo Tecnológico: Ubicada en el edificio municipal de Neuquén capital (alquilado por un período de 5 años), este espacio alberga las aulas teóricas, laboratorios de simulación educativa y talleres de práctica controlada.
- Sede Río Neuquén: Este punto funciona como un "pozo escuela". Allí, los alumnos interactúan con un equipo de perforación real y realizan operaciones a escala. El objetivo es que los estudiantes vivan la dinámica exacta de un yacimiento antes de ingresar al mercado laboral.
Debido a esta carga práctica, el instituto exige una presencialidad superior al 85%. En diálogo con radio LU5, Schiappacasse explicó que la formación técnica requiere "el 100% de la práctica de lo que sucede en el campo", combinando el sustento académico con el uso de simuladores y la operación en el terreno.
Cupos y modalidades: un plan de tres etapas
Aunque la demanda superó ampliamente las expectativas, el IVM definió un esquema de ingresos escalonado para garantizar la calidad de la enseñanza. El primer llamado de marzo contempla 672 cupos. El cronograma continúa con una segunda convocatoria en mayo (864 cupos) y una tercera en agosto (864 cupos). De esta manera, el instituto proyecta cerrar el 2026 con más de 2.500 personas capacitadas y certificadas.
La oferta académica se divide en tres niveles diseñados según una investigación prospectiva que detectó las necesidades reales de las compañías:
- Formación Técnica Específica (310 a 340 horas): Orientada a operadores de perforación, fractura, producción, mantenimiento y plantas. Es el trayecto más intensivo, con una duración aproximada de cuatro meses.
- Upskilling y Reskilling (130 horas): Destinado a trabajadores que ya poseen experiencia en el sector pero necesitan actualizar sus conocimientos según las nuevas tecnologías y estándares de la industria.
- Curso Obligatorio de Ingreso a Campo: Un módulo centrado en seguridad operativa y conceptos básicos de Oil & Gas, requisito indispensable para cualquier persona que pretenda pisar una locación.
Perfil de los postulantes: diversidad y brecha de conocimiento
El análisis preliminar de los 13.000 inscriptos revela un interés equitativo entre géneros y rangos etarios. "La gente se quiere capacitar porque entiende que existe una brecha muy grande entre la formación actual y lo que la industria demanda", señaló Schiappacasse. Los requisitos de acceso se mantienen inclusivos: contar con secundario completo o, al menos, el ciclo básico aprobado (hasta tercer año).
El IVM funciona como un puente directo hacia el empleo. Las empresas de servicio, que actúan como las principales empleadoras de la cuenca, validan estas certificaciones, asegurando que los egresados posean las competencias técnicas que hoy escasean en el mercado.Para quienes no accedieron en esta primera instancia, la base de datos permanece activa para los llamados de mayo y agosto. Los interesados pueden consultar requisitos y futuras aperturas en el sitio oficial ivm.ar.







