La Compañía General de Combustibles S.A. (CGC), el brazo energético del grupo Corporación América, dio un paso contundente en su estrategia de expansión dentro del sector hidrocarburífero argentino. La Asamblea de Accionistas del pasado viernes 23 de mayo aprobó por unanimidad un aumento de capital de 150 millones de dólares, una inyección de fondos que llega en un momento crucial para la compañía, que formaliza su ingreso a Vaca Muerta, y al mismo tiempo reafirma su interés en el promisorio en el yacimiento de Palermo Aike, en Santa Cruz.
Este movimiento estratégico se conoce poco después de la reciente entrada de CGC en la cuenca neuquina, al adquirir el 49% de la concesión de explotación no convencional de hidrocarburos del área “Aguada del Chañar”. Esta área, operada por YPF S.A., contiene dos yacimientos de relevancia: Loma Colorada, con producción de gas, y Bosque Chañar, enfocado en petróleo. La alianza con YPF, que se inició en 2023 con la exploración de Palermo Aike –considerado el segundo recurso shale de Argentina más importante–, consolida una sociedad clave para el desarrollo de proyectos no convencionales.
Hugo Eurnekian, presidente y CEO de CGC, expresó el significado de esta operación para la compañía. “El ingreso a Vaca Muerta marca un primer paso de CGC en un play donde consideramos que vamos a seguir creciendo, a la vez que continuamos preparándonos para desarrollar Palermo Aike en la provincia de Santa Cruz, lo que podría ser el segundo reservorio shale del país”, afirmó en un comunicado. Asimismo, el directivo destacó que “este aumento de capital potenciará el crecimiento de la compañía. Estamos viviendo un momento histórico en cuanto a la diversidad de oportunidades que presenta la Argentina”.
CGC, que históricamente tuvo una fuerte presencia en la Cuenca Austral, materializa un giro estratégico al adquirir una participación significativa en “Aguada del Chañar”. Esta sociedad con YPF no solo implica una participación en los recursos del área, sino también una validación simbólica: si la petrolera estatal se asocia, la apuesta por el desarrollo de Vaca Muerta adquiere mayor visibilidad y solidez. El foco en los hidrocarburos no convencionales se alinea con el discurso oficial y empresarial sobre la transformación de la matriz energética argentina, un segmento que promete un cambio significativo en el perfil productivo del país.
Sin embargo, la ambición de CGC no se limita a Neuquén. La compañía también tiene la mirada puesta en Palermo Aike, un área que aún está en sus primeras etapas, con grandes expectativas geológicas pero sin producción real consolidada. Eurnekian subraya: “Seguimos preparándonos para desarrollar Palermo Aike, lo que podría ser el segundo reservorio shale del país”, lo que deja ver un plan de largo plazo que depende tanto de la viabilidad técnica como de las condiciones políticas y macroeconómicas del país.
Los estudios preliminares sobre el yacimiento ubicado más al sur sugieren similitudes geológicas con Vaca Muerta, pero también desafíos adicionales. La roca madre se ubica a mayor profundidad, la infraestructura existente es casi inexistente, y los costos operativos son sustancialmente más altos. Hasta el momento, ningún proyecto en la zona arrojó resultados comparables a los de Neuquén. A pesar de esto, el interés político y empresarial por convertir este yacimiento en la "nueva joya energética" de Argentina persiste. El Gobierno nacional habló de impulsar su desarrollo como parte de una estrategia para federalizar los beneficios del boom shale, aunque los incentivos concretos que acompañen estas declaraciones siguen siendo materia pendiente.
El aumento de capital aprobado para CGC refleja el sólido respaldo que la firma tiene detrás. Corporación América, el conglomerado al que pertenece CGC, se destaca por sus inversiones diversificadas en América Latina y Europa, con participaciones relevantes en sectores como energía, aeropuertos (opera 52 aeropuertos en varios países), agroindustria, servicios, infraestructura, transporte y tecnología. Además de CGC, la corporación controla Corporación América Airports y cuenta con el apoyo de Sociedad Comercial del Plata, un holding con una fuerte presencia en energía e infraestructura, lo que confiere a la compañía una espalda financiera poco común en el mercado local.
Mientras Vaca Muerta es una realidad consolidada, el desarrollo de Palermo Aike representa una apuesta más incierta, casi visionaria. Es una promesa de futuro que demanda paciencia, una significativa inyección de fondos y, crucialmente, un marco de reglas de juego estables, algo que Argentina, hasta el momento, todavía no garantiza completamente.







