El operativo para el retiro de 210.000 metros cúbicos de residuos especiales almacenados por la empresa Comarsa en el Parque Industrial Oeste de Neuquén continúa en marcha. La Secretaría de Ambiente de la provincia, encabezada por Leticia Esteves, supervisó recientemente el traslado de estos residuos desde el norte de la capital hacia Añelo.
Este operativo fue habilitado por la resolución N° 0159/2024, emitida en octubre del 2024, que establece un plan de traslado con un plazo máximo de 24 meses. Además de permitir el retiro de los residuos, esta resolución generó controversia al eliminar la obligatoriedad del uso de mantas oleofílicas en los pozos petroleros, una medida que anteriormente se utilizaba para prevenir el derrame de hidrocarburos y derivados en los suelos neuquinos.
"Nosotros estamos resolviendo los problemas, no haciendo circo", afirmó Esteves al referirse a la supervisión del proceso y la fiscalización del cumplimiento de las normativas por parte de las empresas involucradas. Según el cronograma, Comarsa deberá retirar un mínimo de 17.500 metros cúbicos de residuos bimestralmente, aunque este volumen no incluye los 31.000 metros cúbicos almacenados en biopilas dentro del predio.
El operativo del traslado
El traslado de residuos peligrosos se ejecuta bajo estrictos controles. Las empresas involucradas deben cargar manifiestos detallados con información sobre los camiones autorizados para el transporte y la empresa encargada de la disposición final en la planta tratadora Indarsa, en Añelo. Además, Comarsa está obligada a contratar un seguro de caución o instrumento equivalente que garantice el cumplimiento de los plazos y condiciones establecidos en la resolución.
"La provincia no traslada nada, lo hacen las empresas. Nosotros controlamos que se haga todo conforme a lo que establece la ley, habilitando los camiones y supervisando el proceso", detalló Esteves, subrayando el rol de fiscalización del gobierno provincial.
Próximos pasos y la remediación del predio
Si bien el retiro de los residuos avanza, la planta de Comarsa no cerrará de inmediato. "La resolución los habilita a sacar los residuos, pero no a cerrar la planta. Una vez que finalice el traslado, analizaremos en qué situación queda el terreno y qué tareas de saneamiento serán necesarias para el cierre total", explicó la funcionaria.

El incumplimiento de los plazos y condiciones establecidos podría acarrear sanciones, según lo estipulado en la Ley 1875 y su reglamentación.
Contexto: una problemática ambiental persistente
La gestión de residuos especiales en Neuquén, puntualmente en el marco del desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta, genera preocupación entre los vecinos y organizaciones ambientales. Durante años, Comarsa enfrentó críticas por el manejo de estos residuos, incluyendo denuncias por contaminación y demoras en su tratamiento adecuado.
El traslado actual representa un avance en la resolución de esta problemática, aunque el desafío de la remediación del terreno sigue siendo un tema pendiente. La planta en el Parque Industrial Oeste fue señalada como un punto crítico, y su clausura definitiva dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa.

Para los vecinos y actores sociales de Neuquén, este operativo marca un paso importante hacia una gestión ambiental más responsable, aunque el monitoreo continuo será clave para garantizar el cumplimiento de las normativas y la seguridad ambiental en la región.







