*Por Horacio Santcovsky, Chief Business Officer Grupo Werthein
El 1 de julio de 1996 entró en vigencia la Ley de Riesgos del Trabajo Nº24.557, con la que se creó el sistema de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (ART) para garantizar el resguardo de los trabajadores con acciones concretas que apuntan a preservar la salud y la seguridad en ámbitos laborales.
Al cumplirse 30 años de la constitución del sistema de ART, resulta fundamental poner en valor cómo este marco normativo y el impulso de los grandes referentes del sector permitieron consolidar una estructura de seguridad social de gran escala que hoy protege a unos 10 millones de trabajadores y a un millón de empleadores en todo el territorio nacional.
La ley de ART marcó un antes y un después que transformó la realidad de los entornos laborales. Basta observar las estadísticas para reconocer con claridad los grandes cambios sustanciales que se alcanzaron en estas primeras tres décadas: el sistema promovió una disminución del 55% en los accidentes laborales; una reducción del 39% en la gravedad de los siniestros y, lo que es aún más significativo, una caída del 81% en los índices de mortalidad laboral.
Estos logros demuestran que el sistema cumple una función vital al garantizar no sólo la cobertura legal, sino también tratamientos médicos integrales y procesos de rehabilitación que son esenciales para la recuperación de los damnificados.
En la actualidad, el sistema se encuentra en una etapa de refinamiento técnico constante para adaptarse a las nuevas necesidades del mundo del trabajo. Un hito reciente en este sentido ha sido la actualización del Baremo utilizado para medir las incapacidades laborales, una herramienta técnica que busca dotar de mayor precisión a las evaluaciones y diagnósticos dentro del proceso reparatorio. En este escenario, la prevención se ha erigido como el rol clave y el eje fundamental donde debe enfocarse la totalidad del sistema para seguir reduciendo aquellos accidentes de trabajo que son evitables.
La estrategia hoy se centra en el diseño y mantenimiento de ambientes de trabajo controlados, una metodología proactiva que busca evitar la aparición de enfermedades profesionales antes de que estas se manifiesten, priorizando la salud a largo plazo del capital humano.

Por otro lado, la competitividad del mercado permitió que se destaquen aquellas instituciones que logran ir más allá de la gestión administrativa de los siniestros. Una ART líder, como es el caso de Experta ART, se distingue por su capacidad para brindar prestaciones médicas de alta calidad e integrales, manteniendo relaciones cercanas y una comunicación constante con las empresas clientes. Este modelo de gestión, que integra la prevención con la innovación, permite agregar un valor diferencial tanto para los empleadores como para los trabajadores, demostrando que la eficiencia del sistema depende en gran medida de la excelencia en la atención y de la capacidad de respuesta ante las contingencias.
Claramente el sistema de ART también afronta desafíos que requieren una atención prioritaria para asegurar su sostenibilidad en el tiempo. Y el obstáculo más importante en la agenda actual es la litigiosidad creciente, un fenómeno que genera sobrecostos alarmantes para las empresas y que distorsiona el propósito original de la ley. Hacia futuro, es primordial encontrar mecanismos efectivos que permitan disminuir esa problemática, devolviendo la previsibilidad necesaria para su correcto funcionamiento.
Las tendencias y transformaciones para los próximos años estarán marcadas por la profundización de estas políticas de prevención e innovación, buscando que el sistema no solo sea una red de contención ante el accidente, sino un motor constante de mejora en la calidad de vida laboral de todos los argentinos.







