El mercado brasileño se convirtió en un destino prioritario para la creciente producción de gas natural argentino. Por este motivo, un grupo de empresas operadoras firmó contratos de exportación con compradores brasileños, acuerdos que cuentan con la aprobación del Gobierno nacional. Los contratos tienen una duración estimada que varía entre 18 y 48 meses.
Entre las principales empresas involucradas se encuentran Total Austral y Tecpetrol, los mayores productores privados de gas en el país. Desde junio de 2024, estas empresas han cerrado acuerdos que comprometen el envío de más de 12 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas natural a Brasil. Esta operación es posible gracias a la reversión del Gasoducto del Norte, que permite conectar la producción local con el mercado brasileño.
La aprobación de los contratos de exportación requiere la emisión de un Certificado de Exportación de Gas Natural por parte de la Subsecretaría de Combustibles Líquidos del Ministerio de Economía. Este es un requisito obligatorio para todas las empresas del sector que desean exportar gas.
Nuevos contratos aprobados
Uno de los permisos más recientes, otorgado en 2025, beneficia a Total Austral. La empresa firmó un acuerdo con Edge Comercialização, una firma brasileña, para la exportación interrumpible de hasta 1 MMm3/d de gas proveniente de la Cuenca Marina Austral 1. Este gas será transportado a través del sistema de ductos de Bolivia.
Los gasoductos bolivianos que conectan con el norte argentino son, actualmente, la ruta más eficiente para llegar a los polos industriales de San Pablo y Porto Alegre, ubicados en el sur de Brasil. Sin embargo, el transporte en algunos casos puede requerir un recorrido de más de 6.200 kilómetros.
Contexto de la exportación
El interés en el mercado brasileño responde al aumento de la capacidad de producción de gas natural en la Argentina, impulsado por proyectos en la Cuenca Austral y la formación Vaca Muerta. La posibilidad de exportar excedentes no solo representa una oportunidad económica, sino que también consolida la posición de Argentina como proveedor regional de energía.
En paralelo, la infraestructura de transporte juega un papel clave. La reversión del Gasoducto del Norte es una medida estratégica para permitir que el gas argentino acceda a mercados internacionales. Este tipo de proyectos son esenciales para ampliar las oportunidades de exportación y potenciar el desarrollo de la industria gasífera.
Con los nuevos contratos en marcha, se espera que el comercio de gas entre Argentina y Brasil se consolide en los próximos años, fortaleciendo los lazos comerciales y energéticos entre ambos países.







