El gas natural licuado es el tema del momento en Vaca Muerta, las inversiones que se planean en Río Negro para su exportación, lo que generaría un gran ingreso de divisas, pero hay algunos factores que tener en cuenta de cara al futuro.
Argentina necesita inversiones por 58.000 millones de dólares en gasoductos nuevos o mejorados, plantas de procesamiento y terminales de exportación para poder evacuar y desarrollar la creciente producción de Vaca Muerta, la segunda reserva de gas más grande del mundo.
El objetivo es exportar 15.000 millones de dólares anuales en gas natural licuado (GNL) para 2032, partiendo de cero en la actualidad. El principal desafío de Argentina para monetizar su producción es la inversión en infraestructura.
El gobierno completó la reversión del gasoducto Norte, que permitirá llevar el fluido al norte del país, Bolivia y Brasil, con una inversión de 710 millones de dólares, y desde la administración esperan que ahora las inversiones sean privadas. Los empresarios tiene intención de hacerlo y las condiciones van mejorando para que eso suceda.
Desde 2018, la producción de gas de Vaca Muerta se ha quintuplicado hasta alcanzar cerca de 100 millones de metros cúbicos por día Sin embargo, la capacidad de transporte actual de Argentina es de aproximadamente 130 mm3/d, insuficiente incluso para satisfacer la demanda doméstica y regional.
Para cumplir con los planes de exportación de GNL, se necesitaría ampliar los gasoductos y construir terminales de exportación. Empresas como TGS han propuesto proyectos, como una expansión de 14 MCM/día desde Vaca Muerta con un costo de 700 millones de dólares, aunque todavía están pendientes de aprobación gubernamental.
El GNL, la estrella
El potencial de Vaca Muerta en materia de gas tiene su principal desafío en el GNL. Hay dos proyectos firmes para su exportación: el de PAE y Golar, que planean licuar en un buque en el Golfo San Matías desde 2027 y Argentina LNG, una planta de YPF en tierra de 55.000 millones de dólares, también en la costa rionegrina, en sociedad con Petronas (por ahora), diseñada para producir 30 millones de toneladas métricas anuales para 2032.
Ambos tiene viabilidad, pero mientras el primero está en vías de desarrollo, el segundo todavía no tiene confirmadas las inversión, la empresa de Malasia no aseguró su participación y podría mutar también a una barcaza en Punta Colorada.

Por otro lado, Shell ha mostrado interés en este terminal de exportación. Durante una conferencia en Neuquén, el vicepresidente senior de Shell, German Burmeister, destacó que los activos de Vaca Muerta son “técnicamente competitivos”, pero subrayó la necesidad de mayor infraestructura, incluyendo carreteras, y la eliminación de restricciones cambiarias. “El mundo hablará más de Vaca Muerta cuando seamos un país más creíble y confiable”, afirmó.
Los inversores internacionales esperan la eliminación de los controles cambiarios para garantizar el desembolso de fondos y terminar las obras que la industria necesita para explotar su potencial exportador.







