Los 181 despidos en NRG no son el comienzo de la crisis, sino parte del final del problema y una manera de asegurar la continuidad de las operaciones, con el objetivo de preservar otros 600 puestos de trabajo, según explicaron desde la compañía a VacaMuerta.ar.
Los 181 despidos son la expresión de la realidad que atraviesa el sector en medio del boom de Vaca Muerta, que marca récords de producción y un futuro alentador con las exportaciones de gas y petróleo.
NRG atraviesa un momento de crisis "que requiere la optimización y eficientización de los procesos e infraestructura de la compañía y la reorganización de su fuerza de trabajo", detallaron desde la empresa y añadieron que previo a las desvinculaciones se realizó una reducción significativa de gastos y extensión de plazos de pagos a proveedores, se renegoció deuda y contratos con proveedores, se redujeron horas extras y se reestructuraron metodologías de trabajo y operaciones.
La compañía, que produce arena para la fractura hidráulica, debía gestionar al menos 1.500.000 toneladas en el año, pero en 2024 no se superará las 600.000, lo que marca la situación del sector.
La tormenta perfecta
Entre las principales razones que llevaron a la crisis de NRG aparece la disminución de la actividad, con una marcada caída del número de etapa de fracturas desde junio, de 1703 punciones a 1173, lo que representa una demanda de 130 mil toneladas menos de arena.
"Varias operadoras cancelaron o postergaron operaciones a las que se habían comprometido con la compañía. Estas proyecciones de producción incumplidas generaron gastos fijos muy elevados mientras la facturación caía drásticamente. A lo largo de 2024, esta situación generó gran preocupación entre los colaboradores de NRG, quienes han experimentado períodos prolongados sin tareas laborales asignadas". La compañía ha llegado a un punto crítico que exige decisiones correctivas, ya que el volumen de demanda y la normalización del negocio no se han dado según lo esperado", detallaron.

A esta situación, se suma una asimetría con los clientes, que adquieren volúmenes y servicios bajo contratos cancelables sin preaviso ni costo alguno, lo que genera costos para la empresa para una demanda que no se efectivizó.
Además, el contexto económico también influye. Desde diciembre de 2023, con la asunción del gobierno de Javier Milei, NRG asumió expectativas concretas de inversión en el sector que contemplaban un incremento en el número de empresas operadoras que trabajarían bajo un esquema de factoría, con el consecuente aumento significativo en la actividad de completación de pozos. No obstante, dicha inversión aún no se ha materializado. A eso se suman complicaciones con el tipo de cambio y las restricciones cambiarias.
El tipo de arena
Le elección de la arena de parte de las operadoras es otro de los factores de la crisis de NRG. Muchas de las empresas optaron por completar sus pads con arenas de lejanía, que ofrecen ventajas de precio en el corto plazo. Los costos están relacionados a encuadramientos laborales impuestos debido a su localización geográfica. A pesar de tratarse de la misma industria y producto, los acuerdos sindicales difieren y eso traslada el precio.
En precio de la tonelada de arena tiene un 50% de costo de salarios, lo que genera que algunas proveedores de Entre Ríos, que tiene convenios diferentes, puedan ofrecer valores más competitivos.
Estos costos, que representan el 50% del costo total de la tonelada de arena, colocan a la compañía en una desventaja competitiva frente a regiones como Entre Ríos, donde los convenios colectivos resultan más favorables por la imposición de encuadramientos sindicales más beneficiosos.

La arena de cercanía, que se produce en la región, está aprobada por las operadoras, presentan altos niveles de eficiencia y es una opción con ventajas en cuidado del medioambiente y transporte. Los productos de lejanía saturan rutas nacionales, impactando la seguridad vial y aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero.
Medidas futuras
Para la compañía es urgente realizar una reingeniería integral de sus procesos industriales, revisando tanto el modelo productivo como el de transporte, con el fin de asegurar la viabilidad de la operación. Este proceso tiene como objetivos mejorar la eficiencia, reducir los costos de manufactura y aumentar la productividad.
"NRG continuará realizando todos los esfuerzos necesarios para desarrollar su negocio y apoyar a sus colaboradores. Para que NRG siga siendo un pilar para los empleados que pueden seguir trabajando en la organización y para continuar impulsando la actividad económica en las provincias de Río Negro y Neuquén, es imperativo que estas acciones se lleven a cabo con fecha límite el 30 de noviembre de 2024", remarcaron desde la empresa.







