El miércoles por la tarde, el Salón Tromen de la AOG Patagonia 2026 fue el escenario del segundo encuentro de CEOs de la semana, esta vez con foco en las empresas de servicios. Bajo la moderación de Ernesto López Anadón, presidente del IAPG; Adrián Martínez de Calfrac, Patricio Whitney de SLB, Héctor Gutiérrez de Halliburton y Andrea Previtali de Tenaris compartieron el panel y dejaron un mensaje común: la industria argentina de servicios está en plena transformación tecnológica y acompaña sin pausa el crecimiento de Vaca Muerta.
El telón de fondo del debate es elocuente. La producción nacional se acerca al millón de barriles diarios y hay proyecciones que la ubican en un millón y medio en los próximos años. Eso implica más pozos, más fracturas y más presión sobre las empresas que hacen posible ese desarrollo. Ante ese escenario, cada una llegó a la AOG con anuncios concretos.
Calfrac opera hoy dos sets de fractura, una flota de coiled tubing en expansión y servicios de cementación. Pero la novedad de este año fue el wireline. La compañía está ejecutando su primer pad con esta tecnología en Argentina y, según confirmó su director general, el resultado es alentador. En paralelo, avanza en la conversión de sus equipos para que operen a gas y está implementando un software llamado Maximus, que incorpora inteligencia artificial para anticipar fallas en las bombas antes de que ocurran, lo que evita bajadas de locación y pérdida de tiempo operativo. Para fin de año o principios de 2027, llegarán 12 bombas adicionales. Calfrac también destacó que la mayor parte de su flota fue construida en Argentina.
SLB llegó con un dato de contexto relevante: la empresa cumple 100 años en el mundo y más de 90 en Argentina. En lo técnico, presentó el sistema Vaca Muerta Max, una tecnología diseñada en el país a partir de las lecciones aprendidas en la cuenca, que hoy se exporta como referencia a otras operaciones globales. La empresa tiene entre tres y cuatro sets de fractura en operación y está convirtiendo su flota a gas. Registró récords recientes de 16 etapas por día en modo zipper y 22 en dual. También avanza con plantas modulares, la herramienta Valve Commander para el manejo remoto de válvulas y soluciones químicas surgidas de la compra de Champion X.
Tenaris fue la que reservó la primicia más resonante de la jornada. Previtali anunció que ese mismo día la empresa estaba operando por primera vez sus bombas de fractura con gas sin tratar, directo del pozo, con un objetivo de sustitución del 80% del diésel. La compañía lleva cinco años en servicios de fractura en Argentina, acaba de incorporar su tercer set con tecnología DGB y TAER4, y mantiene más de 22 horas de bombeo continuo por día. También tiene en desarrollo un proyecto llave en mano que estará operativo a principios de 2027 y que apunta a reducir la dependencia de rigs, hoy uno de los principales cuellos de botella del desarrollo de la cuenca. En los últimos años, Tenaris invirtió 250 millones de dólares en servicios en Argentina.
Halliburton, que este año cumple 70 años de operaciones en el país, presentó lo que describió como su apuesta más ambiciosa: el primer set de fractura completamente eléctrico que operará fuera de Estados Unidos, y la inversión se hizo en Argentina. El equipo requiere perfiles técnicos nuevos y una capacitación intensiva en manejo de alta tensión, lo que implicó enviar personal al exterior y traer especialistas de Estados Unidos. Además, la empresa trabaja con tecnología de fibra óptica para monitorear fracturas en tiempo real y apunta a cerrar el círculo con un sistema de operación automática que integre los datos del subsuelo con el funcionamiento del equipo eléctrico.
El talento fue el otro eje del panel. Los cuatro coincidieron en que el crecimiento de la actividad supera la velocidad a la que se forma el personal especializado, y que ese desequilibrio es uno de los desafíos más urgentes para la industria.







