El precio del barril de petróleo sigue con su tendencia a la suba, que desde principios de octubre se mantiene por encima de los 100 dólares con pequeños saltos que este martes lo llevaron por encima de los 110 dólares por primera vez en los últimos cinco meses, la última vez fue a fines de mayo.
Los valores del commodity no encuentran equilibrio en medio de un conflicto sin avances de paz entre Irán y Estados Unidos, que tiene casi sin operaciones el Estrecho de Ormuz desde hace casi tres meses, afectando el tránsito del 25% de los hidrocarburos del mundo, principalmente la salida del Golfo Pérsico a Asia.
En las últimas horas, La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que dos petroleros chocaron con minas y se incendiaron al sur de Ormuz. Según indicaron las naves quedaron inmovilizadas durante la noche del 19 de octubre en una vía que considera no autorizada, sin identificar sus banderas ni reportar víctimas o daños. El Reino Unido confirmó al menos un incidente militar en la zona.
En ese contexto, el Brent de referencia internacional y para Vaca Muerta, cotiza a 110,41 dólares por barril, mientras que el WTI norteamericano recorta la brecha y se vende a 99,74 dólares.

Este incremento produce dos efectos en la Argentina: por un lado, presiona sobre el precio de los combustibles en los surtidores; por otro, mejora los ingresos por exportaciones. El INDEC informó este lunes que las exportaciones argentinas en septiembre alcanzaron el récord de US$10.000 millones, en buena parte impulsadas por las ventas de crudo y el aumento de su precio.
Ante esta situación, no se descarta que en los próximos días las petroleras que operan en la Argentina apliquen un nuevo aumento en el precio de los combustibles. El mercado está marcado por la decisión de YPF, que maneja más del 50% del negocio e intenta no trasladar plenamente estos movimientos de precios internacionales al mercado interno.







