San Antonio Este siempre fue un puerto. Pero lo que está pasando este septiembre en su terminal es de otra escala. Ante la mirada del gobernador Alberto Weretilneck, el segundo buque proveniente de India descargó 3.340 caños de 36 pulgadas destinados al gasoducto que conectará Vaca Muerta con la costa rionegrina para abastecer el proyecto de gas natural licuado de Southern Energy en el Golfo San Matías. Es el segundo buque de doce que completarán la entrega total del material.
Cada caño que llega tiene un destino preciso. Las piezas se almacenarán en las nuevas playas especialmente acondicionadas dentro del puerto, que cuenta con 18 hectáreas disponibles para el acopio de materiales e insumos de las grandes obras energéticas que avanzan en la provincia. "Todo este espacio va a estar lleno de caños para los distintos gasoductos que se van a construir en Río Negro. A partir de estas obras, San Antonio Este se transforma en el puerto de la Patagonia con mayor capacidad de acopio. Esto también es orgullo rionegrino", afirmó Weretilneck.
La obra que viene detrás de los caños
El gasoducto que estos materiales van a construir es el San Matías Pipeline, la infraestructura que trasladará el gas de Vaca Muerta desde la Cuenca Neuquina hasta la costa rionegrina a lo largo de 472 kilómetros. Con una capacidad de transporte de hasta 27 millones de metros cúbicos diarios, el ducto alimentará las unidades flotantes de licuefacción que Southern Energy instalará frente al Golfo San Matías, donde el gas llegará en estado gaseoso y saldrá convertido en GNL listo para los mercados internacionales.
Southern Energy es el consorcio que integran Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, con un proyecto total que supera los 15.000 millones de dólares en dos décadas y una capacidad inicial de seis millones de toneladas anuales de GNL. La construcción del gasoducto fue adjudicada al consorcio formado por Pumpco, subsidiaria de la estadounidense MasTec, y la italiana Bonatti, por un contrato llave en mano de 1.200 millones de dólares.
Puerto y provincia en transformación
Lo que está ocurriendo en San Antonio Este es la primera imagen concreta, visible en tierra, de un proceso de transformación que durante años fue presentado como una promesa. Detrás de cada buque que llega aparecen nuevos movimientos económicos: la descarga, el transporte, el almacenamiento y la logística asociada generan actividad en el puerto y en distintas localidades de la provincia, a medida que Río Negro busca posicionarse como el principal punto de salida de la energía argentina al mundo.

Weretilneck fue explícito sobre lo que implica ese nuevo rol para la provincia: "Río Negro tiene rumbo, tiene futuro. Lo estamos haciendo entre todos porque queremos ser una provincia seria, previsible, ordenada y, fundamentalmente, protagonista de la Argentina que viene". Y sobre la responsabilidad que eso conlleva fue igualmente directo: "Tenemos que hacer que todo funcione a la perfección: respetar los tiempos, garantizar la seguridad, cuidar el ambiente y lograr que estos proyectos no se detengan un solo minuto".
San Antonio Este no es el único frente activo en la costa rionegrina. El VMOS, el oleoducto que conectará Vaca Muerta con la terminal de Punta Colorada para exportar crudo, está en su recta final de obras con primera exportación prevista para diciembre. Las monoboyas ya cruzaron el estrecho de Ormuz y navegan hacia el Golfo San Matías. El buque Seminole fabrica el ducto submarino en el fondo del mar. Y ahora los caños del gasoducto de GNL se apilan en San Antonio Este, listos para la siguiente etapa.







