Jorge Augusto Sapag fue gobernador de la provincia de Neuquén en dos mandatos entre 2007 y 2015, una periodo que quedó marcado por comienzo del desarrollo productivo de Vaca Muerta. La cuenca, que genera más del 70% de los hidrocarburos del país y empuja los récords mes a mes, tuvo un momento cero donde todo era desconocido y fue la curiosidad, el entusiasmo, el aprendizaje y la investigación lo que despejaron dudas, generaron certezas e impulsaron la acción para que lo pasaba a miles de metros bajo tierra se convierta en una realidad en la superficie. Sapag fue el artífice de esa revolución y en su libro "Vaca Muerta, tesoro y faro para la Argentina" deja testimonio de todo lo sucedido en esa etapa y lo que espera para el futuro.
En sus 190 páginas, Sapag deja un legado completo de Vaca Muerta, uno de los mayores recursos naturales y económicos del país. "Lo escribí para dar una explicación de lo que significa el nacimiento que cubre en la provincia de Neuquén 30.000 de los 40.000 kilómetros cuadrados de extensión, que significó una estrategia de la provincia que luego fue tomada como estrategia de estado por los gobiernos nacionales y tuvo continuidad", dijo en una entrevista a VacaMuerta.ar
El libro recorre la historia de la cuenca, su descubrimiento, su marco legal, su impacto social y económico y sus desafíos ambientales. "El objetivo era dejar un testimonio de toda la legislación y todas las decisiones del gobierno que fueron necesarias en medio de un marco adverso macroeconómico y en medio de grandes obstáculos y dificultades porque había mucha resistencia al fracking", agregó.
Para Sapag, Vaca Muerta es un faro para el país, un ejemplo de política de estado y de legislación, y un desafío constante para los gobiernos, que deben aprovechar e impulsar su desarrollo, pero sin descuidar la diversificación productiva para evitar la "llamada maldición de los recursos" o "mal holandés". "El horizonte es más Noruega que Holanda", explicó.

El ejemplo del exgobernador expone la política país nórdico que en 1990 creó un fondo anticíclico para gestionar la riqueza petrolera del Mar del Norte, limitando el uso de las rentas del petróleo a los rendimientos esperados del fondo, no al capital total, para asegurar que la riqueza dure y en épocas de crisis disponer de recursos económicos. El objetivo es evitar lo que se conoce como la "enfermedad holandesa", un fenómeno económico donde el auge en la exportación de recursos naturales provoca la apreciación de la moneda local afectando la competitiva de otros sectores, generando una alta dependencia de una actividad. Esto provocó grandes desajustes en Países Bajos en los '70 y una década después en Colombia. Vaca Muerta tiene espejos donde mirarse y encontrar su mejor reflejo.
Entrevista: "Evitemos la maldición de los recursos"
- ¿Cuándo fue la primera vez que usted tuvo contacto con Vaca Muerta?
- Antes de asumir como gobernador en 20007, me encontré con un directivo de Pluspetrol, Rubén Sabatini, que me decía que en Neuquén había que explorar horizontes geológicos más profundos y más complejos. Yo no entendía muy bien, como yo no soy geólogo, si bien me gustan mucho las piedras, no entendía bien lo que me quiso decir y cuando nos vamos a Canadá a buscar inversores en ese mismo año, todavía antes de asumir, en el Club de Petróleo, en la ciudad Calgary en el la provincia de Alberta, nos expresan, que no vamos a conseguir inversiones ni de Estados Unidos ni de Canadá en Argentina porque las condiciones macroeconómicas, el riesgo país, el precio congelado del petróleo en $42 y el precio del gas, que está muy bajo, pero que podíamos llevarnos conocimientos y nos dicen que nos interioricemos en lo que estaban haciendo en Estados Unidos y en Canadá, en horizontes no convencionales.
Comenzamos a investigar y conocimos que había una roca generadora en todos los yacimientos de petróleo y gas que tradicionalmente no se trabajaba, no se no se desarrollaba, pero a partir de la década de los 1990 y en especial de 1998 por el trabajo de George Mitchell que habían desarrollado la fractura hidráulica pública o fracking que se conocía como técnica en el convencional, pero nunca se había utilizado para fracturar la roca. Digo, ¿pero qué? De una roca ustedes están sacando el líquido y gaseoso. Y sí eso es lo que está sucediendo es un verdadero milagro, es la piedra filosofal de los alquimistas y sí. Como familia de minero me despertó mucha curiosidad y me convencieron de explorar lo que eran los inicios de las formaciones geológicas no convencional en Estados Unidos como Permian o Eagle Ford.
Apenas asumí el 10 de diciembre del 2007 y luego el 1° de marzo del 2008 con la sesión inaugural, lo pusimos como estrategia de Estado de ir a las arenas compactas y ir a la roca generadora a buscar los horizontes geológicos más profundos. Ese convencimiento nos llevó a tomar decisiones como la extensión de los plazos en los contratos petroleros por 10 años, tomamos la decisión de crear Gas y Petróleo de Neuquén y se dieron los primeros permisos de exploración.
Fue un largo recorrido, un largo camino como arquero atajando penales y como director técnico dirigiendo al equipo diciendo "vamos por acá, vamos por acá, ese era el rumbo y el puerto de destino". - Para su libro eligió dos palabras, una es tesoro y la otra es faro, ¿Por qué elegiste la palabra faro?
- En primer lugar porque Solari Parravicini en 1942 dijo "Neuquén faro de faros". El hace una psicografía donde dice que Neuquén va a ser un faro en el futuro, que va a alumbrar el camino y muestra el mapa de Neuquén en la figura tridimensional con una perforación en el centro de la provincia como si fuera una perforación petrolera y pone palabras clave: mundo, minas, copa, hue y mar. Yo digo, pero este hombre estaba viendo que esto era un fondo de mar antiguo, un océano Pacífico que vino y dejó una arcilla impregnada en hidrocarburos. Minas es minería porque es un sólido.
Faro de faros es un faro que eh alumbra el el camino. Marcamos un rumbo que el faro alumbra y que el puerto de destino es una Argentina distinta, una Argentina que hoy goza de seguridad energética y que en el medio de esta guerra en Medio Oriente sería imposible funcionar si tuviéramos que importar el petróleo o gas.
Así que creo que es una figura que los argentinos tenemos que tener en Vaca Muerta, no solo la seguridad energética energética, sino ver que si nos unimos y dejamos la grieta de lado y tomamos cinco o 10 políticas de estado, podemos perfectamente salir adelante y no hay espectáculo que nos pueda frenar. - ¿Cómo se logra que Vaca Muerta haya sido un política de estado?
- Se logra porque hay una legislación sólida que lo sostiene, que fueron la ley 27007 que fue un federalismo de concertación, y que los gobiernos provinciales, todos, el de Omar Gutiérrez y el de Rolando Figueroa, sostuvieron la estrategia estatal. Y los distintos presidentes, desde Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández o ahora Javier Milei la adoptan como política de estado y estrategia de estado.
Hay mucha convicción en todos los actores de que esto es un clúster, un clúster es una asociación de fuerzas del trabajo, de las empresas, de la academia, que es la universidad, las escuelas técnicas, el polo tecnológico hoy de Neuquén, bueno, toda la infraestructura social y productiva, los ductos, todo lo que hay que hacer. Creo que haber ahorrado al país el déficit de la balanza energética mostró a todos el camino porque en el año 2022 el déficit de la balanza energética fue 5000 millones de dólares, el superávit en 2025 fue 7500 millones de dólares y va a seguir creciendo con unos 30000 millones en 2030.
Vaca Muerta demuestra que podemos tener una política de estado donde no cambiemos la legislación, donde se otorgue seguridad jurídica, previsibilidad de gobernanza, estabilidad fiscal para lograr el objetivo. - ¿Cuál sería el el futuro de Vaca Muerta?
- Si nos hubiéramos quedado con el convencional, hoy probablemente no tendríamos energía para el funcionamiento ni de la provincia ni de la nación. endríamos que importarla y no tenemos las divisas para hacerlo. Quiere decir que sin Vaca Muerta hoy es imposible pensar a Neuquén y Argentina. Hoy Neuquén produce el 70% del petróleo y el 70% del gas, Neuquén produce más de 600 mil barriles por y entre 90 y 100 millones de metros cúbicos de gas por día, el 95% de su producción viene de Vaca Muerta.
Este presente nos muestra que el camino fue el correcto porque batimos todos los récords de producción de la historia argentina y se siguen batiendo mes a mes, vamos a llegar al 2030 con probablemente el doble de producción de petróleo y el doble de producción de gas, eso nos va a permitir exportar GNL, tener gas rico en metano, propano y butano para los polos petroquímicos y para hacer la industrialización en origen
Entonces, lo que tiene que hacer Neuquén es muchas plantas de tratamiento y tratar de instalar polos petroquímicos también en la provincia, ver de qué manera diversificar con esta actividad la economía neuquina y al mismo tiempo, cuando terminemos de pagar nuestras deudas, retomar el camino del fondo anticíclico que le permite a la provincia tener recursos para las épocas de las vacas flacas, porque no siempre van a ser gordas, o sea, no siempre vamos a tener estos recursos al alcance de la mano.
Hay que hacer lo que hizo Noruega, ese es el camino y hay que evitar la maldición de los recursos de Holanda con el gas, de Congo con los diamantes, de Venezuela con el petróleo, de Colombia con el café o también en su momento Portugal y España cuando se llevaron todo el oro y la plata de América a Europa e inundaron el mercado con oro y plata y generar una crisis eh fenomenal.
La maldición de los recursos significa que si nos convertimos en un país rentista por tener gas y petróleo no le damos interés a otros sectores, como el turismo, a la sociedad del conocimiento, a las nuevas tecnologías, a la minería, a los alimentos, al cuidado del agua y demás, cometeríamos un grave error. Tenemos que utilizar los recursos del subsuelo y la monetización de esos recursos para diversificar la economía como tenemos. - ¿Cuál sería un precio equilibrado de regalías?
- Nosotros estamos dando estabilidad fiscal, de cada 100 dólares que factura el gas y el petróleo en la provincia, 40 dólares, el 40%, van a tasas de la nación, de la provincia de Neuquén y de las demás provincias argentinas vía coparticipación federal de impuestos. El 15% de la factura que hacen las petroleras va a la Nación Argentina, el 14% queda en la provincia de Neuquén de la facturación bruta y el 10% llega a las demás provincias de Argentina. Desde La Quiaca hasta Ushuaia todos reciben de Vaca Muerta algún ingreso. Ese es el primer derrame.
El segundo derrame es la generación de trabajo. El tercer derrame es la generación del trabajo indirecto y el cuarto derrame es lo que derrama por su inversión. El año pasado se invirtieron 10.000 millones de dólares. El presupuesto de la provincia hoy es de 5.000 millones de dólares, quiere decir que hay 15.000 millones de dólares en la economía de la provincia de Neuquén que no estaban.
Esto es muy importante porque Neuquén tiene el 85% de recursos propios y solo depende el 15% de la coparticipación federal de impuestos. Entonces, en resumen, los neuquinos tenemos allí una gran posibilidad.
Las regalías al 12%, en algunos casos que están al 14 o en algunos casos con una renta que es sobre la caja que genera, por ejemplo Loma Campana, que hay un 5% de ingreso adicional, genera un ingreso que hay que administrarlo muy bien. El equilibrio es no ahuyentar a los inversores que tienen muchos lugares para elegir en el mundo, dónde invertir, |atraerlos y al mismo tiempo trabajar con ellos en responsabilidad social empresaria, que es pago de regalías, pago de ingresos brutos y pago también de infraestructura. Esto es un desafío que hace la sostenibilidad social.








