Cuando se perfora un pozo de petróleo en Vaca Muerta, el crudo no sale solo. Lo acompaña gas asociado cargado de componentes licuables: propano, butano, gasolinas naturales. Esos líquidos tienen un gran valor en los mercados internacionales, pero procesarlos a escala requiere infraestructura que Argentina todavía no tiene en cantidad suficiente. TGS viene a resolver ese problema con un proyecto de procesamiento de gas natural, y esta semana dio un paso decisivo: YPF firmó como primer productor y cargador del fluido, y el proyecto avanza hacia la presentación formal al RIGI.
Horacio Marín lo adelantó la semana pasada durante la inauguración de la ampliación de la planta de Compañía Mega en Bahía Blanca. "El directorio aprobó ingresar al proyecto, así que la semana que viene vamos a firmar con TGS la construcción de otra Mega en Bahía Blanca, una gran noticia para la ciudad y para el país. Somos los primeros que vamos a firmar, pero atrás vienen otros", dijo el CEO de YPF ante el auditorio.
Lo que TGS va a construir
El proyecto NGL de TGS es una cadena de infraestructura que va desde el corazón de Vaca Muerta hasta la costa atlántica bonaerense. El primer eslabón es la ampliación de la planta de Tratayén, en Neuquén, donde se separarán los componentes licuables del gas natural. El segundo es un poliducto de 573 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro que llevará esos líquidos hasta Bahía Blanca. Y el tercero es una nueva planta de fraccionamiento en el polo petroquímico bahiense con capacidad para 2,7 millones de toneladas anuales de productos C3+ y una terminal marítima con tanques para distintas fracciones de líquidos, desde el propano y el butano hasta las gasolinas naturales.
La inversión total es de 3.000 millones de dólares, desplegados durante 45 meses en obras que atravesarán Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. Es la mayor inversión en procesamiento de líquidos de gas natural en la historia del país y la primera planta de procesamiento de gran escala que se construirá en Argentina en los últimos 25 años. Las exportaciones proyectadas son de 1.200 millones de dólares anuales una vez que el sistema entre en operación.
El rol de YPF y cómo funciona el esquema
YPF no ingresa al proyecto como accionista sino como productora y cargadora del gas. Eso significa que la compañía aportará el fluido proveniente de sus operaciones en Vaca Muerta, pagará una tarifa de procesamiento en Tratayén y recibirá los líquidos resultantes para comercializarlos. El acuerdo vinculante compromete el abastecimiento por 15 años y cubre alrededor del 50% del volumen que podrá procesar la nueva infraestructura. La otra mitad la completarán otros productores de la cuenca.

TGS ya negocia ese mismo formato con Pluspetrol, Chevron y Pampa Energía, que podrían incorporarse en condiciones similares. La compañía, controlada en partes iguales por Pampa Energía y el Grupo Inversor Petroquímica de la familia Sielecki, diseñó un esquema en el que cada productor tiene incentivos concretos para participar: sin capacidad de procesamiento, el gas asociado al crudo puede convertirse en un cuello de botella que limita la producción de petróleo. En un contexto donde la industria apunta al millón y medio de barriles diarios para 2030, esa restricción no es un detalle menor.
La pieza que faltaba en el mapa industrial
El proyecto de TGS se suma a una serie de iniciativas que están configurando un nuevo mapa industrial para el gas de Vaca Muerta. Compañía Mega, donde YPF tiene el 38% junto a Petrobras y Dow, acaba de inaugurar su Nuevo Tren de Fraccionamiento con 260 millones de dólares invertidos y proyecta una segunda etapa bajo el RIGI. El Gasoducto San Matías, aprobado esta semana por el RIGI, conectará la cuenca con el Golfo San Matías para abastecer los buques de licuefacción de Southern Energy. Y Pampa Energía avanza en paralelo con Fértil Pampa, su planta de urea de 2.400 millones de dólares en el mismo polo petroquímico bahiense.
La lógica que articula todos esos proyectos es la misma: agregar valor al recurso antes de exportarlo. No vender el gas como commoditie sino convertirlo en propano, butano, gasolinas, fertilizantes o GNL.







