La batalla judicial que amenazó con condenar a la Argentina a pagar más de 16.000 millones de dólares acaba de perder otro capítulo para Burford Capital. Este martes, el pleno de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechazó la solicitud extraordinaria del bufete inglés de revisar el fallo que en marzo había favorecido al país. La decisión, firmada en pocas líneas por la secretaria del tribunal Catherine O'Hagan Wolfe, cerró lo que se conoce técnicamente como apelación "en banc", un recurso que la corte solo acepta en casos verdaderamente excepcionales.
El recorrido legal de Burford en este tribunal llegó a su fin. Ahora solo le queda intentar llegar a la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, con 90 días para hacerlo y con probabilidades que los expertos calificaron de prácticamente nulas. El ex subprocurador del Tesoro del gobierno de Alberto Fernández, Sebastián Soler, fue directo en su evaluación: "Burford tiene 90 días para intentar el último recurso disponible en EEUU: un pedido de revisión a la Corte Suprema (virtualmente cero chance de que eso prospere)", escribió en X.
El fallo de marzo que cambió todo
Para entender el peso de la decisión de hoy hay que volver al 27 de marzo, cuando la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito revocó la sentencia de primera instancia de la jueza Loretta Preska, que obligaba a Argentina a indemnizar a Burford con aproximadamente 18.000 millones de dólares. Fue el mayor juicio que enfrentó el país en un tribunal extranjero y la demanda más grande de la historia de Estados Unidos contra un Estado soberano.

El tribunal, integrado por los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson, aplicó la ley argentina y concluyó que la Ley de Expropiación aprobada por el Congreso en 2012 prevalece sobre el estatuto de la empresa. La votación fue dos a uno. El impacto fue inmediato: las acciones de Burford Capital, que cotiza en Nueva York y Londres, cayeron más de 43% ese día y su capitalización bursátil se desplomó de unos 3.500 millones de dólares en 2023 a 809 millones.
Burford calificó ese fallo como "muy decepcionante" y anunció que estudiaría llevarlo a la Corte Suprema y al CIADI, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial. La solicitud de revisión "en banc" que rechazó el tribunal este martes era el primer paso de esa estrategia.
Lo que significa para YPF
Horacio Marín, presidente de la compañía, fue contundente al celebrar la decisión. "Esta decisión confirma lo ya decidido, evitando para nuestro país un pago de 16.000 millones de dólares más intereses. Para YPF es un capítulo muy relevante porque nos permite consolidar nuestro Plan 4x4, impulsar las exportaciones, proyectarnos hacia el 2031 y posicionar a la Argentina como un proveedor confiable de energía para el mundo. Esto nos impulsa a seguir trabajando con determinación y confianza en el futuro de YPF, generando valor para la compañía y sus accionistas", señaló en X.
El Plan 4x4 al que hace referencia Marín proyecta cuadruplicar tanto la producción como las exportaciones de la empresa para 2031. Una condena de 16.000 millones de dólares más intereses hubiera puesto en riesgo ese plan de expansión y generado una incertidumbre estructural sobre la compañía que habría impactado directamente en la confianza de los inversores que hoy se acumulan en Vaca Muerta.
El camino que sigue
La batalla no terminó del todo. Burford aún tiene el CIADI como alternativa, un tribunal arbitral internacional del Banco Mundial donde los plazos y los resultados son distintos a los de los tribunales estadounidenses. Y la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque con pocas chances reales de aceptar el caso, sigue siendo formalmente una opción disponible.
Pero el contexto cambió de manera sustancial. Cada rechazo que acumula Burford en el camino judicial debilita su posición negociadora y fortalece la de Argentina. El fallo de marzo ya era una victoria enorme. El cierre de hoy la consolida.







