La Agencia Internacional de la Energía (AIE) propuso liberar 400 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas globales para intentar contener la escalada del precio del crudo provocada por la guerra en Medio Oriente. La medida sería la mayor intervención coordinada de reservas de emergencia en la historia del organismo.
La iniciativa surgió luego de que el conflicto en la región disparara el precio del petróleo en los mercados internacionales. En pocos días el barril pasó de unos 73 dólares a superar los 100 dólares, con picos que rosaron los 120 dólares, niveles que no se veían desde 2022.
El objetivo del organismo es inyectar oferta adicional al mercado para moderar los precios y reducir el impacto de la crisis energética sobre la economía global. La propuesta cuenta con el apoyo de los 32 países miembros de la agencia con sede en París, pero todavía falta definir el cronograma para concretar la medida todavía. Está seria la mayor liberación en la historia de la agencia.
"Los desafíos que enfrenta el mercado petrolero no tienen precedentes por su magnitud. Por eso me alegra mucho que los países miembros de la AIE hayan respondido con una acción colectiva de emergencia también sin precedentes”, señaló el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol.
“El mercado del petróleo es global, por lo que la respuesta ante grandes disrupciones también debe ser global. La seguridad energética es el mandato fundacional de la AIE y me complace ver que sus países miembros están mostrando una fuerte solidaridad al tomar medidas decisivas de manera conjunta”, agregó.
La decisión fue adoptada tras una reunión de emergencia de los países miembros para evaluar la seguridad del suministro energético y la situación del mercado internacional, en medio de una fuerte volatilidad en los precios del crudo provocada por el conflicto.
Las reservas estratégicas forman parte del sistema de seguridad energética internacional. Los países miembros de la AIE están obligados a mantener stocks equivalentes a al menos 90 días de importaciones de petróleo, que pueden liberarse en situaciones de crisis para estabilizar el mercado mundial.
Qué significa para Vaca Muerta
Tras escalada vinculada a la tensión en Medio Oriente y a la situación en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta, el Brent cayó este martes y flota en niveles cercanos a los 90 dólares. Desde el inicio de la crisis la cotización acumuló subas cercanas al 35%, pasando de 73 dólares a un máximo de 117 dólares antes de retroceder parcialmente tras los primeros anuncios de intervención en el mercado.
Para la industria petrolera argentina, un barril por encima de los 90 o 100 dólares abre un escenario favorable. El desarrollo del shale en la cuenca neuquina tiene costos competitivos a escala internacional y puede sostener su actividad incluso con precios más bajos, pero valores elevados amplían los márgenes de rentabilidad y pueden acelerar inversiones.
Además, el impacto también se refleja en las cuentas públicas de Neuquén, donde las regalías hidrocarburíferas representan cerca del 50% de los ingresos provinciales.
En ese contexto, la evolución del precio del crudo vuelve a convertirse en una variable clave no solo para el mercado energético global, sino también para el ritmo de inversiones y actividad en Vaca Muerta.







