El mapa hidrocarburífero de Río Negro sumó esta semana un hito fundamental para sus aspiraciones en el segmento no convencional. A través del Decreto 32/26, la provincia le otorgó formalmente el permiso de exploración sobre el bloque Cinco Saltos Sur a la compañía Pan American Energy (PAE), que fue adjudicado en noviembre. La decisión ratifica la política de estado que busca capturar la renta petrolera de la formación Vaca Muerta, rompiendo la hegemonía histórica que la provincia de Neuquén mantuvo sobre este recurso.
La llegada de PAE a esta zona no es un hecho fortuito. La empresa presentó meses atrás una iniciativa privada que disparó el proceso de concurso público. Ante la ausencia de otras ofertas competitivas, la Secretaría de Energía de la provincia dio luz verde a un plan de trabajo que promete transformar la actividad económica del Alto Valle. El área en cuestión abarca una superficie clave que no registraba actividad de perforación desde el año 1979, lo que convierte a este proyecto en una verdadera apuesta por el conocimiento geológico de vanguardia.
Un plan de trabajo de alta intensidad
El compromiso asumido por la operadora contempla una inversión directa de 8,58 millones de dólares para la primera etapa exploratoria. Según el cronograma técnico, las tareas se concentran en los próximos dos años, periodo en el cual PAE realizará estudios de sísmica y geofísica para mapear el subsuelo con precisión moderna.
El punto central del proyecto radica en la perforación de un pozo exploratorio con objetivos ambiciosos. La compañía planea descender hasta los 3.000 metros de profundidad en vertical, para luego realizar una rama horizontal de 2.000 metros. Esta maniobra técnica busca testear la productividad de la roca generadora y evaluar si las características de presión y porosidad en este sector de la cuenca permiten una explotación comercial a gran escala.
Además de la inversión operativa, el acuerdo estipula un desembolso adicional de 429.000 dólares en concepto de "Aporte de Infraestructura". Este monto ingresa directamente a las arcas provinciales para financiar obras públicas, un esquema que Río Negro utiliza para que la actividad extractiva derrame beneficios tangibles en las comunidades locales de manera inmediata.
Río Negro en la vitrina del Shale
Con la incorporación de Cinco Saltos Sur, la provincia ya cuenta con cinco áreas dedicadas al desarrollo de Vaca Muerta: cuatro permisos de exploración y una concesión de explotación activa. Este crecimiento responde a un efecto contagio generado por los resultados positivos en bloques vecinos, donde empresas como Phoenix Global Resources ya demostraron que el potencial del no convencional no se detiene en los límites geográficos de Neuquén.
La ubicación de este nuevo bloque guarda una relevancia estratégica adicional. Se encuentra en la zona de influencia del megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur, el oleoducto que lidera YPF y que atraviesa el territorio rionegrino para llegar a la terminal de exportación en Punta Colorada. La sinergia entre la producción incremental y la nueva infraestructura de transporte coloca a la provincia en una posición de privilegio para el mercado exportador.
La reactivación de Cinco Saltos Sur representa un desafío logístico y ambiental para la región. El Ejecutivo provincial destacó que el control sobre las normas de seguridad será estricto, buscando un equilibrio entre el desarrollo industrial y la protección de los acuíferos y las zonas productivas frutícolas.







