El salto de Vaca Muerta en 2025, con una producción récord, que impulsó al país su mejor registro histórico en cantidad de barriles con más de 859 mil diarios en octubre, por encima de la cifra de mayo de 1998, tuvo un impacto inesperado, un efecto Pigmalión positivo, algo así como una reacción en cadena de mejoras.
Según un informe de Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), entre enero y noviembre de 2025, Neuquén, Santa Fe y Puerto Madryn encabezaron el aumento en la cantidad de pasajeros de cabotaje y superaron incluso los niveles prepandemia. La influencia de la industria del oil&gas en la terminal de la capital neuquina es insoslayable.
El Aeropuerto Internacional Presidente Perón de la ciudad de Neuquén movilizó 1,2 millones de pasajeros, lo que representó un incremento interanual del 23% si se compara con el mismo período de 2024, cuando se habían registrado poco más de un millón de pasajeros, y encabezó el ranking nacional de crecimiento en cantidad de usuarios.
En términos de volumen, la terminal neuquina se consolidó como la octava del país en cantidad de pasajeros de cabotaje entre enero y noviembre de 2025, de acuerdo a los datos revelados por la ANAC. En 2022, cuando se realizó el más reciente Censo Nacional de Población, Neuquén contaba con poco más de 726.000 pobladores, que la ubicaban como en el puesto 16 del ranking por población. cinco veces menos que la provincia de Santa Fe, lo que pone en evidencia la importancia de Vaca Muerta en este destino.

El tráfico aéreo en Neuquén no solo consolidó su recuperación tras la pandemia, sino que ya superó con holgura los niveles previos a 2020. En los primeros once meses de 2019, por el aeropuerto local habían pasado menos de un millón de pasajeros, una marca que hoy quedó atrás y confirma la normalización —y expansión— del movimiento aerocomercial doméstico.
Este desempeño se explica por una combinación de factores estructurales. Por un lado, el dinamismo de Vaca Muerta sostuvo una demanda creciente de viajes corporativos vinculados al desarrollo del shale. Por otro, el incremento de frecuencias y la incorporación de nuevas rutas fortalecieron la conectividad aérea y ampliaron la oferta para el turismo. El dato resulta aún más significativo si se considera la escala demográfica: la provincia de Neuquén cuenta con 710.814 habitantes y la capital ronda los 300.000 residentes, lo que refuerza el peso relativo del aeropuerto dentro del sistema aerocomercial nacional.
El buen desempeño no fue exclusivo de Neuquén. Durante 2025, el aeropuerto de Santa Fe también mostró una mejora en el tráfico de cabotaje, con alrededor de 91.000 pasajeros entre enero y noviembre, lo que implicó un crecimiento interanual superior al 30%. Sin embargo, el avance fue más bien de recuperación y no de expansión estructural, ya que los niveles se mantuvieron en línea con los registros de 2019. A esto se sumó el impacto del cierre del aeropuerto de Rosario por obras durante el último trimestre del año, lo que distorsionó las comparaciones interanuales y restó volumen al sistema regional.
Puerto Madryn, en cambio, evidenció un patrón distinto. Allí, el tráfico de cabotaje alcanzó los 165.000 pasajeros en los primeros once meses del año, con un crecimiento cercano al 25% interanual y una clara superación de los niveles previos a la pandemia. A diferencia de Neuquén, el principal motor fue el repunte del turismo, apalancado por el sostenimiento de la conectividad aérea incluso fuera de la temporada alta. En particular, las rutas internacionales desde Brasil y Chile resultaron clave para consolidar el destino patagónico y amortiguar la estacionalidad.







