La empresa petrolera británica Rockhopper Exploration avanza con su proyecto offshore Sean Lion al norte de las Islas Malvinas al que agregará otros USD 140 millones provenientes de capitales locales e israelíes con el objetivo de pasar a la primera fase de producción, estimada en 55.000 barriles diarios de petróleo.
Sin embargo, las previsiones de la compañía es poder alcanzar los 150 mil barriles por día en una segunda etapa productiva en el Atlántico Sur. La inyección de capital, dio impulso al proyecto pese a las objeciones diplomáticas y legales planteadas por Argentina respecto de la soberanía del territorio y a la declaración de ilegalidad el gobierno argentino en 2022.
La producción está centrada en Bloque 14/10, dentro de las licencias de producción PL032 y PL004b, emitidas de forma unilateral por el Reino Unido, ubicada al norte de Malvina sobre el Atlántico Sur. Rockhopper es propietaria del 35% de la participación, mientras que la firma israelí Navitas Petroleum adquirió el 65% restante en 2022 tras la retirada de Harbour Energy.
Desde su descubrimiento en 2010, en el campo Sea Lion se realizaron múltiples estudios sísmicos, campañas de perforación y acuerdos de financiación, en medio de la tensión diplomática entre ambos países. A principios de septiembre, los presidentes de Argentina, Javier Milei, e Israel, Benjamín Netanyahu, mantendrá un encuentro y aún no se confirmó si se abordará la explotación offshore en Malvinas.

"Habiendo descubierto Sea Lion hace unos 15 años, obviamente estamos encantados de poder anunciar esta recaudación de capital, que confiamos pone a Rockhopper en la posición más fuerte posible para tomar la FID a finales de este año", dijo Sam Moody, director ejecutivo de Rockhopper Exploration.
La etapa inicial contempla la perforación de 23 pozos en el yacimiento Sea Lion, ubicado a 218 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, una región calificada como “de clase mundial” por la cantidad y calidad de sus reservas.







