La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción en la madrugada del miércoles a la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que modifica el régimen de Zona Fría, reduciendo el alcance geográfico del sistema de subsidios al consumo de gas. La votación arrojó 132 votos afirmativos, 105 negativos y cuatro abstenciones, y el proyecto fue girado al Senado donde el Gobierno espera obtener la sanción definitiva.
La sesión, que se extendió por más de once horas, estuvo marcada desde el inicio por tensiones reglamentarias. El oficialismo logró ajustadamente el quórum y, con eso, neutralizó una convocatoria paralela impulsada por la oposición que buscaba debatir los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La superposición de dos convocatorias generó un ida y vuelta de deliberaciones reglamentarias que insumió una hora y media de discusiones y retrasó el tratamiento de los proyectos.
El proyecto tiene como eje central la reducción del alcance geográfico del esquema de subsidios por consumo de gas, acotando el beneficio a hogares de la Patagonia, Malargüe y la Puna, consideradas zonas de frío extremo. El objetivo es retrotraer la política a un esquema similar al que regía antes de la ley kirchnerista de 2021, que había extendido los descuentos a gran parte del país.
Según precisó la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, perderán el subsidio 1.600.000 usuarios, mientras que lo conservarán 1.800.000 usuarios inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), quienes tendrán un descuento superior al 75% sobre el consumo de gas durante los meses de invierno.
La política seguirá vigente para hogares vulnerables con ingresos de hasta tres canastas básicas por familia, hogares con al menos un integrante con Certificado Único por Discapacidad, titulares de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
Para sumar los votos necesarios, el oficialismo tejió acuerdos hasta último momento. El apoyo vino del PRO, la UCR, el MID, Innovación Federal, Independencia, y Producción y Trabajo. Sin embargo, el esquema no fue perfecto: los tres diputados de Elijo Catamarca, que responden al gobernador Raúl Jalil, se abstuvieron, y hubo voces disidentes dentro de bloques aliados, como el puntano Claudio Álvarez, de Innovación Federal, que votó en contra por el perjuicio que implica para su provincia.
El oficialismo defendió la reforma como un paso hacia la racionalización del gasto. El diputado Facundo Correa Llano (LLA), presidente de la comisión de Energía, sostuvo que "cuando el subsidio deja de estar focalizado deja de ser una herramienta social y pasa a transformarse en una distorsión".
La oposición, en cambio, advirtió sobre el impacto en los bolsillos de millones de familias. La diputada kirchnerista Lucía Cámpora (UxP) afirmó que el proyecto deja a 3.200.000 personas en ocho provincias de bajas temperaturas sin el beneficio vigente, lo que implicaría aumentos del 50% en las tarifas de gas.







