La eliminación de la obligatoriedad del uso de mantas oleofílicas en la industria petrolera generó un fuerte debate entre los trabajadores y las empresas del sector. Marcelo Rucci, secretario del Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, es una de las voces más críticas sobre esta decisión y expresó su preocupación por las consecuencias ambientales que esto podría acarrear.
En declaraciones radiales, Rucci sostuvo que muchas empresas decidieron reincorporar el uso de las mantas debido a los problemas que se generaron tras su eliminación. "Muchas han vuelto a ponerlas. Porque los desastres que están haciendo con los equipos obligan a que esto sea serio. A ver, yo siempre dije, si hay un método o una tecnología mejor que venga a suplantar las mantas, bienvenido. Pero se ha optado por retroceder 20 años. Directamente tirar al campo porque no se hace saneamiento, porque queda todo contaminado".
Según explicó el dirigente gremial, la incorporación o permanencia de las mantas no representa un costo significativo para las compañías petroleras, por lo que el argumento económico para su eliminación no se sostiene. "Si te dicen que esto te mueve la aguja, son unas caraduras. Porque realmente ver el beneficio que tienen las empresas en el último tiempo, esto es mínimo, esto es nada. Nada económicamente. Sí es importante para el medio ambiente. Lo que vaya quedando serán las consecuencias que van a sufrir las nuevas generaciones". La decisión de prescindir de las mantas responde, según el petrolero, a una lógica de reducción de costos que también impacta en la cantidad de trabajadores contratados en la actividad.
Rucci denunció que actualmente hay alrededor de 600 trabajadores que quedaron fuera de la actividad debido a la política de "achicamiento" de las empresas. "Cuando todos hablan de que explota y que todos los días leemos o vemos que se batió récord de producción de fractura, de perforación, nosotros tenemos alrededor de 600 compañeros que las empresas decidieron despedir o en los contratos que hacen a las empresas los ahogan. Y achicar en el personal es el peor error que se está cometiendo". Desde el sindicato se advierte que esta reducción de personal no solo afecta a los trabajadores desplazados, sino también a quienes continúan en los equipos, asumiendo una carga laboral excesiva.
El dirigente sindical también se refirió a la responsabilidad de las operadoras y del Estado en la regulación de estas prácticas. "Los responsables son las operadoras y la responsable también es la Secretaría de Ambiente. Tendrán que decidir ellos qué es lo que hacen". En este sentido, sostuvo que el sindicato continuará visibilizando las problemáticas ambientales y laborales en la industria petrolera.

Otro de los puntos críticos que abordó el representante sindical es el deterioro de las rutas petroleras y la falta de inversión en infraestructura para acompañar el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta. "La predisposición del gobierno provincial de hacerse cargo, o que se hagan cargo los que se tienen que hacer cargo del deterioro de la ruta. Evidentemente es la actividad petrolera en la zona petrolera".
Rucci alertó sobre la urgencia de avanzar en soluciones concretas para mejorar las condiciones viales, debido al alto tránsito de vehículos pesados en la región. "Las condiciones de las rutas no tienen que ver con el auto particular, sino que tiene que ver con el tránsito de pesado y por lo que se viene. Entonces, creo que el gobierno provincial tiene que anticiparse a esto". La preocupación del sindicato no es menor, considerando los riesgos de seguridad para los trabajadores y la reciente ocurrencia de accidentes graves en estos caminos.
El gremio lleva adelante acciones de visibilización de esta problemática, destacando la responsabilidad de las empresas en el mantenimiento de la infraestructura vial. "Nosotros estuvimos visibilizando en una ruta la situación, tres días después hubo un accidente grave donde tuvo que intervenir el helicóptero sanitario para traernos un compañero, gracias a Dios está bien pero podríamos estar hablando de muerte". La falta de inversiones en infraestructura es un punto que desde el gremio seguirán reclamando, al considerar que es una deuda pendiente para garantizar condiciones seguras en el desarrollo de la actividad petrolera.
Las críticas de Rucci reflejan una tensión latente entre los intereses de las empresas, las regulaciones estatales y los derechos de los trabajadores. La discusión sobre las mantas oleofílicas y la infraestructura vial en las zonas petroleras continuará siendo un tema de debate en el sector, con el sindicato en un rol activo para garantizar la protección ambiental y laboral en Vaca Muerta.







