El plan de exportación de gas natural licuado (GNL) de Vaca Muerta avanza con pasos firmes tras la reciente gira de YPF por Asia, donde se mantuvieron negociaciones con potenciales compradores. Esta iniciativa busca consolidar a Argentina como un actor relevante en el mercado global de energía.
Horacio Marín, CEO de YPF, detalló que se alcanzaron progresos significativos, lo que permitiría exportar hasta 27 millones de toneladas de GNL anuales. La empresa apunta a cerrar contratos en el menor tiempo posible para competir con Estados Unidos, principal proveedor mundial de este recurso.
En una entrevista concedida a Radio Mitre, Marín señaló que 2025 resultará crucial para definir ventas y concretar acuerdos comerciales. El objetivo principal de la gira consistió en abrir mercados en Japón, Corea, China e India, países con una demanda considerable de gas licuado. En Japón se discutieron exportaciones de 7 millones de toneladas, en Corea 3 millones, y en China entre 6 y 7 millones. En India se firmó un memorando de entendimiento (MOU) con tres compañías interesadas en la compra de GNL.
El impacto económico de estos acuerdos resulta significativo. El contrato con India podría representar ingresos anuales por 5.000 millones de dólares, alcanzando 100.000 millones de dólares en exportaciones a lo largo de 20 años. Este volumen beneficiaría tanto a YPF como a otras empresas del sector y al país en su conjunto. De concretarse todas las negociaciones, el proyecto Argentina LNG podría consolidar al país como un proveedor estable en el mercado internacional de gas licuado.
Además del impacto en la balanza comercial, Marín mencionó que la exportación de 27 millones de toneladas de GNL equivaldría a ingresos cercanos a 15.000 millones de dólares al año. En términos de volumen, esta cifra representa casi toda la producción actual de gas natural del país, lo que exigirá un aumento considerable de la actividad en Vaca Muerta para abastecer tanto la demanda local como la internacional.
Para alcanzar esta capacidad exportadora, se requerirá duplicar la producción en Vaca Muerta y desarrollar nuevas infraestructuras, como gasoductos destinados exclusivamente al transporte del gas hacia las plantas de licuefacción. Esta inversión será determinante para transformar el gas de la cuenca neuquina en un commodity competitivo a nivel global, disminuyendo la dependencia del mercado regional, donde la demanda puede fluctuar por factores climáticos, como ocurre en Brasil.

Marín destacó que Vaca Muerta representa el segundo sector más relevante de la economía argentina, después del agro. Asimismo, sostuvo que el programa económico vigente contribuye a generar confianza en los mercados internacionales. La apertura al mundo potencia tanto el petróleo como el gas, permitiendo que Argentina se proyecte como un exportador confiable.
A diferencia del petróleo, cuyo comercio se gestiona mediante licitaciones abiertas, el mercado del gas demanda inversiones de gran escala y compromisos a largo plazo. En este contexto, Marín afirmó que las reservas de Vaca Muerta resultan suficientes para sostener el proyecto sin comprometer el abastecimiento interno. De los 308 TCF estimados para la formación, 75 TCF podrían destinarse a la exportación, garantizando el consumo local hasta 2050.
La estrategia exportadora de YPF se orienta hacia el mercado global del GNL, que ofrece mayor estabilidad y previsibilidad. Marín explicó que Brasil presenta una demanda variable, influenciada por las condiciones climáticas. En cambio, los acuerdos con Japón, Corea, China e India permitirían asegurar contratos a largo plazo, promoviendo un crecimiento sostenido de Vaca Muerta y fortaleciendo su rol en la economía nacional.







