El proyecto de exportación de gas natural licuado (GNL) de Argentina dio un nuevo paso clave. El buque flotante de licuefacción Hilli Episeyo inició su viaje desde Camerún hacia un astillero en Singapur, donde será sometido a tareas de mantenimiento y reacondicionamiento antes de su desembarco definitivo en el país.
La unidad, operada por Golar LNG, finalizó ocho años de operaciones frente a las costas de Camerún y ahora comenzará la última etapa de preparación para integrarse al desarrollo de Argentina LNG, el megaproyecto impulsado por YPF junto a sus socios para convertir al país en un exportador de GNL a gran escala.
Con una capacidad de producción de 2,45 millones de toneladas anuales (MTPA), el Hilli Episeyo tiene previsto arribar al Golfo San Matías, en la costa de Río Negro, hacia mediados de 2027. Allí será el primer buque de licuefacción del proyecto y permitirá comenzar las exportaciones de gas proveniente de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
La llegada del Hilli representa uno de los hitos más importantes del cronograma de Argentina LNG. El proyecto busca monetizar los abundantes recursos de gas no convencional de Vaca Muerta mediante la producción y exportación de GNL, una estrategia que podría transformar al país en uno de los principales proveedores del mercado global durante la próxima década.
El desarrollo contempla el abastecimiento desde la Cuenca Neuquina a través de nueva infraestructura de transporte hasta la costa atlántica, donde operarán las unidades flotantes de licuefacción. La primera fase estará encabezada por el Hilli Episeyo y, posteriormente, se sumarán nuevas instalaciones para incrementar la capacidad exportadora.
En los últimos meses, YPF avanzó en acuerdos estratégicos para el proyecto, entre ellos la decisión final de inversión técnica (Technical FID) junto a Eni para una etapa de 12 millones de toneladas anuales, consolidando el interés internacional por el gas argentino.
La partida del Hilli Episeyo desde África marca así el comienzo de un recorrido que culminará en las costas de Río Negro y simboliza un nuevo avance en la apuesta de Argentina por ingresar de manera competitiva al mercado mundial del GNL, aprovechando el potencial de Vaca Muerta como uno de los mayores reservorios de gas no convencional del planeta.







