La realidad de Vaca Muerta muestra un presente de crecimiento, actividad récord y desarrollo. Sin embargo, esa dinámica tiene una contracara en las PyMEs, que sienten los vaivenes de la industria con mayor sensibilidad. Los récords de producción y las perspectivas de alcanzar niveles inéditos en 2025 no alcanzan para los eslabones más débiles de la cadena, que necesitan previsibilidad y constancia.
La falta de proyectos de inversión provoca que las pequeñas y medianas compañías locales entren en pánico. Un leve freno en la actividad suele llevarlas al extremo. Para el segundo semestre se espera en la cuenca neuquina un impasse con menos equipos de perforación, menos pozos y un reordenamiento de fuerzas de cara a 2026.
En diálogo con VacaMuerta.ar, Daniel González, referente de la Asociación del Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (ACIPAN) y secretario de la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén (Fecene), aseguró que el ecosistema PyME atraviesa un presente de incertidumbre. Las últimas encuestas en el sector arrojan datos preocupantes sobre la actividad.
“Cuando preguntamos por el nivel de actividad en el primer semestre de 2025, el 54% respondió que las ventas cayeron un 20% en comparación con el segundo semestre de 2024, el 26% dijo que se incrementaron y el 20% permanecía igual”, detalló el empresario. Esa caída, agregó, va en línea con la realidad nacional, marcada por una baja en la actividad a raíz de las políticas del Gobierno.
De todos modos, González destacó que los empresarios locales mantienen expectativas positivas para 2026. Mientras que para lo que queda de 2025 hay una división en tercios entre quienes creen que la situación mejorará, empeorará o se mantendrá igual, para el año próximo “el 65% cree que todo mejora”.
“Hacia el año pasado, el sector oil & gas parecía estar alejado de la realidad de las PyMEs. La caída en otros rubros era más constante. Pero desde junio, con la ralentización de la actividad y las perforadoras que levantaron equipos, las pymes sintieron el freno con caídas mayores al 20%, aun cuando la producción se mantiene gracias a la cantidad de pozos activos”, explicó.
Durante la Argentina Oil & Gas (AOG), la problemática de las PyMEs no pasó desapercibida. La feria más importante de la industria busca generar espacios de debate, y las pequeñas y medianas empresas ocupan un rol central en la cadena de valor, especialmente en los sectores intermedios como transporte, logística, servicios y operaciones.
En la misma línea, desde el Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP) reconocieron que hay una baja en la actividad que impacta directamente sobre las compañías medianas y pequeñas, que aún esperan aportar al crecimiento general con cercanía, expertise y calidad de servicio. Según sus datos, el 30% de las empresas opera al 50% de su capacidad.
Un punto en común para los lideres sectoriales, los empresarios y los representantes gubernamentales es la infraestructura, clave en el desarrollo de Vaca Muerta y con grandes proyectos en ejecución como el Vaca Muerta Oil Sur, el Duplicar Norte o el Argentina GNL. Sin embargo, para Fecene y GAPP coincidieron en que la realidad está alejada de las expectativas.
Para el secretario de la Federación de Cámaras si bien la industria sigue generando, los avances en infraestructura no se traduce en el desarrollo local, las demoras y dilaciones de algunos tramos afectan directa a los empresarios locales. En la misma dirección se expresaron desde la GAPP, remarcando la importancia de las grandes iniciativas, pero instalando la necesidad de incorporar jugadores más pequeños, que tienen una gran capacidad y están dispuestos a invertir para dar soporte.
A nivel nacional
El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, le pidió al Presidente Javier Milei tener en cuenta al sector productivo tras la presentación del Presupuesto 2026.
“Desde Industriales Pymes Argentinos creemos que las palabras del Presidente de la Nación, donde habla de una receta para controlar el equilibrio fiscal, no tienen como ingrediente la industria, las exportaciones, el mercado interno ni las fuentes de trabajo”, comenzó señalando el dirigente sectorial.
En esta dirección, Rosato consideró fundamental que el año entrante tenga entre sus piezas centrales un mejor y más fluido diálogo con los sectores productivos: “Otro de los ingredientes que faltan es el diálogo constructivo para darle sustentabilidad a la producción nacional”.
Por eso, tras el anuncio del presupuesto que tendrá en su eje el superávit fiscal, dijo: “Valoramos el objetivo propuesto, pero hay errores que corregir. Y no son negociables. Para que los argentinos puedan acompañar esta transformación. La industria es la generadora de riqueza para avanzar en su plan. Por favor, rogamos tenerla en cuenta”.
Según datos del Informe de Coyuntura Económica, realizado por IPA, si bien el INDEC muestra un crecimiento interanual de la actividad económica, “el avance se sostiene sobre una base de comparación muy baja, reflejando más un rebote estadístico que una recuperación sólida”.
“Mientras que la actividad financiera fue el motor del crecimiento, la economía real sigue mostrando señales de fragilidad: el consumo interno continúa débil, la industria aún no recupera los niveles del 2023 y las PyMEs enfrentan serias dificultades”, se asegura sobre los datos del último año.







