El sistema de evacuación de petróleo de Vaca Muerta está llegando a su límite. Oleoductos del Valle (Oldelval) alcanzará en agosto el 100% de la capacidad de su sistema Duplicar+, la ampliación que la compañía inauguró en marzo de 2025 y que llevó al sistema a los 530.000 barriles diarios. Quince meses le bastaron a la cuenca para saturar una obra que demandó 1.400 millones de dólares. Para no frenar la producción antes de que entre en operación el VMOS, Oldelval ejecuta un plan de repotenciación técnica.
Por 25 millones de dólares, una fracción ínfima del costo del Duplicar+, la compañía intervendrá cuatro de sus ocho estaciones de bombeo principales para habilitar hasta 200.000 barriles diarios adicionales. La capacidad total del sistema treparía así a unos 730.000 barriles diarios desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica bonaerense. "Lo que le estamos diciendo a la cuenca es que produzcan tranquilos, que no va a faltar transporte", afirmó Ricardo Hösel, CEO de Oldelval.
Tres bombas en lugar de dos
En la operación convencional, cada estación de bombeo funciona con dos turbinas activas y una de respaldo. La repotenciación consiste en poner las tres unidades a trabajar en paralelo de manera simultánea, lo que otorga al sistema un pico de potencia adicional significativo. Las obras también implican ampliar los alivios y la cañería interna de las estaciones involucradas.
La contrapartida de operar con las tres bombas en simultáneo es que la capacidad adicional no puede contractualizarse de manera firme. Si alguna de las unidades adicionales falla por algunas horas o un día, la capacidad puede bajar transitoriamente. Por eso Oldelval define este volumen extra como interrumpible u open access, no como transporte firme. "En el interín vamos a poder transportar tranquilamente 50.000, 100.000 o 150.000 barriles más hasta que entre en operación el VMOS a fines de este año y comienzos del próximo", precisó Hösel.

Para que los ductos existentes absorban esa potencia extra sin necesidad de construir nuevas tuberías, Oldelval también apelará al uso intensivo de polímeros reductores de fricción, compuestos que estabilizan las corrientes del fluido dentro del caño, disminuyen la resistencia interna y permiten un mayor caudal de evacuación.
Una saturación prevista, no sorpresiva
"No es que hubo una aceleración no esperada; es la evolución prevista. Sabíamos desde el año pasado que al liberar el cuello de botella la cuenca iba a empezar a crecer, y esas proyecciones se basan en el contacto directo con los clientes", señaló el CEO de la firma. En los últimos doce meses, la producción en Vaca Muerta creció unos 150.000 barriles diarios. Bajo esa métrica, los 200.000 barriles adicionales que habilita la repotenciación actúan como un colchón técnico de al menos un año.
Si la demanda de transporte excediera de manera puntual la capacidad disponible en la modalidad interrumpible, Oldelval ya tiene definido el criterio de asignación: se aplicará un prorrateo proporcional basado en la participación de cada cliente en el sistema firme del Duplicar+ y en el open access actual sobre el total de 530.000 barriles del sistema.
Duplicar Norte, la siguiente pieza
En paralelo a la coyuntura del tramo Allen-Atlántico, Oldelval avanza en la construcción del Duplicar Norte, una cañería de 24 pulgadas y 207 kilómetros que conectará Auca Mahuida con Allen para incorporar las áreas operadas por Chevron, Pluspetrol, YPF, Tecpetrol y GyP. La inversión ronda los 380 millones de dólares, financiada en un 80% mediante contratos take or pay. Hösel confirmó que estará lista para fin de año con una capacidad inicial de entre 50.000 y 60.000 barriles diarios, y completamente terminada en febrero, con una capacidad final de 220.000 barriles. La dinámica de la cuenca lleva a la compañía a realizar estudios de ingeniería para expansiones adicionales en ese nodo que cubran la demanda proyectada hacia 2028 y 2029.
Cuando el VMOS entre en operación y se consoliden todas las obras en curso, la capacidad total de transporte de la Cuenca Neuquina podría superar el millón y medio de barriles diarios, más del doble de la producción actual y con margen de previsibilidad de evacuación hasta fin de la década.







