La crisis de NRG, que esta semana anunció el despido de 181 trabajadores, tendrá en los próximos días nuevos capítulo, que podrían llevar el conflicto más allá de los límites de la empresa.
Este martes habrá una nueva reunión entre representantes de la compañía, el gremio de Petroleros y operadoras para encontrar una salida a la situación.
NRG argumentó que sus costos no son competitivos frente a la logística de transporte de arena desde Entre Ríos, realizada con trabajadores informales, problemas en la cadena de pago y efectos macroeconómicos.
El foco está en los convenios de trabajo, Gustavo Sol, secretario del Sindicato de Camioneros de Río Negro, dijo que la logística que necesita Vaca Muerta se realiza con trabajadores prácticamente informales. "Las operadoras no quieren asumir ese costo en su afán de ganar más”, agregó, según Noticias Argentinas.

La situación genera una gran preocupación no solo por la pérdida de empleos, sino también por el impacto en la mano de obra regional y para el sindicato uno de los mayores desafíos es convencer a las operadoras a garantizar condiciones laborales dignas, garantizando la seguridad y los derechos y no solo pensar en los costos.
“Están ingresando a un promedio de entre 300 y 500 camiones por día que ingresan desde Entre Ríos a Vaca Muerta, es un montón”, expresó el dirigente sindical y agregó que muchos llegan con exceso de pesos, conductores sin cobertura ni seguridad. "Esto destruye las rutas y no deja un peso en las provincias”, remarcó.
Al reclamo del rionegrino se sumaron sus pares de Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Mendoza y La Pampa, y se espera que en los próximos días haya avances para poder destrabar el conflicto, que amenaza con extender a diferentes sectores de la industria.
El impacto
Sol advirtió que la situación de NRG requiere una solución y remarcó que no se va a permitir que entre un solo camión más a Vaca Muerta con un conductor en situación de informalidad laboral. "No va a entrar ni una tonelada de arena más a Vaca Muerta", agregó y deslizó la posibilidad de bloquear los ingresos hasta que las operadoras reconozcan la logística como actividad petrolera y se hagan responsables de las condiciones laborales.
Este tipo de medidas no solo podría paralizar el transporte de arena, sino también impactar la cadena logística completa, que incluye el traslado de caños y otros insumos esenciales para las operaciones. El gremio de camioneros cuenta con el respaldo de la CGT y la colaboración de sindicatos de otras provincias, lo que refuerza su capacidad de presión.
“Es el momento de fiscalizar en los puntos de ingreso a la provincia y proteger a la mano de obra regional. No podemos permitir que 200 familias se queden sin trabajo en esta fecha tan sensible”, expresó Sol, quien recibió el una convocatoria del gobernador Alberto Weretilneck para tratar el conflicto.







