La Inteligencia Artificial llegó a Vaca Muerta con todo, no solo con el análisis de datos o la mejora de procesos, sino también con la gestión de los recursos.
Uno de los elementos fundamentales para el funcionamiento de la cuenca neuquina es el agua, que a su vez representa el gran desafío, sobre todo en el flowback que se genera tras la fractura hidráulica.
La necesidad de mejorar la gestión del agua llegó a un grupo de investigadores y empresas del ecosistema tecnológico, reunidos en el Hub Tech IA, que proponen incorporar inteligencia artificial (IA) y sistemas basados en IA Generativa (IAGEN) para optimizar su tratamiento, reciclaje y reutilización.
Esta nueva propuesta tendrá un lugar central este viernes durante la segunda jornada de trabajo que se desarrollará en el Centro de Convenciones Domuyo, en la ciudad de Neuquén, donde los expertos debatirán sobre el tema.
El objetivo final es poder transformar un modelo lineal, costoso y contaminante por una gestión circular, eficiente y automatizada del flowback, alineada con las exigencias ambientales y productivas de la actualidad, usando la IA como aliado para garantizar la sostenibilidad del desarrollo energético en Vaca Muerta.
Durante la jornada de trabajo se abordará la importancia de IA para automatizar y mejorar todo el ciclo de tratamiento del flowback a través de modelos de aprendizaje automático y redes neuronales que analizan la composición del agua en tiempo real, ajustan la dosificación de químicos de manera precisa y aumentan las tasas de reutilización, que en algunos casos ya superan el 80%.
Otro de los ejes del centro estará en los algoritmos de mantenimiento predictivo, que permiten anticipar fallas en equipos como bombas y filtros, reduciendo paradas imprevistas, mejorando la eficiencia operativa y elevando los estándares de seguridad industrial.
Gestión del agua
Cada pozo perforado en Vaca Muerta puede llegar a requerir hasta 30 millones de litros de agua durante el proceso de fracturación, de los cuales un parte importante regresan en el flowback cargada con químicos, sales, metales pesados y otros componentes potencialmente contaminantes.
La gestión de esos reducidos, que representa costos ambientales y económicos, se encuentra ante el desafío de ser más eficiente frente al crecimiento de la producción.







