Vaca Muerta viaja de récord en récord, con niveles de producción que van subiendo la vara sin límites, pero el salto productivo va buscando nuevos horizontes dentro de los límites de la cuenca, modificando el mapa de zonas calientes. Mientras los proyectos de RIGI se acumulan más al norte, cerca de Rincón de los Sauces, al tiempo que la provincia lanza 15 nuevas licitaciones repartidas en todos los extremos y cuando YPF suma áreas de gas en la comarca petrolera de Cutral Co y Plaza Huincul, dos bloques marcaron el pulso en el últimos mes: La Amarga Chica y Rincón del Mangrullo.
En el sector crudo, es una novedad no tan nueva. Otra vez La Amarga Chica, el yacimiento que YPF opera junto a Vista Energy en la ventana de petróleo negro lleva meses desafiando al histórico Loma Campana, el bloque donde comenzó todo el desarrollo allá por 2013. En octubre de 2025 lo superó por primera vez en la historia.
En abril de 2026 la historia se repitió y volvió a hacerlo, con 89.436 barriles diarios contra los 89.002 de su rival, en el marco de un récord nacional que llevó la producción de petróleo a 880.434 barriles por día. La disputa entre los dos bloques más productivos del país se mide ya pozo a pozo, en diferencias de décimas de punto porcentual. Dos colosos con la misma empresa detrás, en un duelo que grafica mejor que ningún otro la madurez que fue adquiriendo la formación.
La Amarga Chica arrancó en 2014 con un piloto de 550 millones de dólares —cinco veces más de lo habitual para ese tipo de compromisos— y hoy justifica cada centavo de esa apuesta. Pero el mapa también se amplía hacia abajo. La Angostura Sur I y II, yacimientos que YPF adquirió en marzo de 2025 para conformar el South Hub, pasaron de 2.000 barriles diarios a 47.000 en apenas un año y medio de desarrollo. Un salto de 20 veces.
El propio Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, atribuyó el resultado a un modelo operativo con diseño modular, monitoreo en tiempo real desde el centro RTIC y escalabilidad real. "Logramos multiplicar por 20 la producción de un bloque shale en un plazo que no tiene antecedentes en la industria local", señaló. La Angostura Sur se ubica ya entre las cinco áreas más productivas de la cuenca, entre vecinos de elite como Loma Campana, La Amarga Chica, Bandurria Sur y Bajada del Palo Oeste. Un nuevo nombre en una esquina que parecía ocupada.
¿Y en el gas?
En el costado del gas, el protagonismo lo tomó Rincón del Mangrullo, un yacimiento que representó el 3,3% de la producción de abril, siendo el octavo más productivo del país, el séptimo de Neuquén y el segundo de YPF. El bloque que la petroloera estatal opera al 50% con Pampa Energía alcanzó, a través del pozo RDM 553(h), una producción de 1,3 millones de metros cúbicos diarios, el registro más alto jamás medido dentro de la ventana de gas seco de la cuenca neuquina.
El CEO y presidente de la firma, Horacio Marín, difundió la noticia como un hito histórico para el área y lo enmarcó en el objetivo más amplio de acelerar el desarrollo de Vaca Muerta y ampliar la capacidad exportadora del país.

El pozo está ubicado cerca del límite sur del bloque, sobre la costa del río Neuquén, donde las condiciones de la meseta patagónica —vientos fuertes, polvo, distancias— no impiden que la roca siga entregando lo que promete. La importancia de este resultado trasciende lo estadístico: en un año en que los proyectos de GNL empujan la demanda de gas hacia adelante, cada nuevo máximo productivo suma argumentos a la viabilidad exportadora.
Lo que estos tres yacimientos tienen en común no es solo la producción. Es lo que representan: la expansión geográfica y productiva de una formación que sigue abriendo fronteras internas. Nuevas áreas que se suman al pelotón de las grandes, nuevos pozos que reescriben los registros, nuevos vecinos que llegan para quedarse. Vaca Muerta no para de crecer. Y lo hace, cada vez más, desde lugares que hace poco tiempo ni estaban en el mapa.
El récord
En abril, Vaca Muerta volvió a ser el motor petrolero nacional y aportó casi el 79% de la producción, mientras Neuquén consolida su lugar como la provincia petrolera más importante del país con el 71%. El no convencional es la turbina que lleva a Argentina a batir récords sin freno.
En el cuarto mes de 2026, la producción de crudo alcanzó los 893 barriles por día, superando el récord anterior de 882.220 barriles registrado en enero y con un crecimiento del 1,7% respecto de los 877.452 bbl/d de marzo. En apenas cuatro meses, Argentina superó dos veces su propio techo productivo y acercándose a los 900 mil barriles diarios.







