Neuquén concentra el debate energético más importante de la Argentina. Vaca Muerta, el shale, el GNL, los pozos, las inversiones millonarias, el futuro exportador del país. Todo eso pasa acá. Pero hay una pregunta que Iliana y Natalia se hicieron y que pocas veces aparece en esa conversación: ¿Las mujeres se están imaginando en ese futuro?
Los datos que encontraron cuando empezaron a investigar no fueron tranquilizadores. Analizaron las 15 carreras más elegidas por mujeres en la Universidad Nacional del Comahue y ninguna era STEM. En las de los varones, al menos 8 aparecían vinculadas a ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas. Y si se mira específicamente las carreras relacionadas, solo el 20,8% de la matrícula son mujeres. "En una provincia donde se habla de Vaca Muerta, donde se habla de futuro, donde se habla de energía, ¿nosotras las mujeres nos estamos imaginando en este futuro?", plantea Iliana. La pregunta no es retórica. Es el punto de partida de PatagonicaSTEM.
Por qué las chicas no eligen estas carreras
Antes de crear la aplicación, Ileana Temi y Natalia Garay se hicieron otra pregunta: ¿Por qué pasa esto? La respuesta tiene varias capas. Una de ellas viene de un estudio de Chicas en Tecnología junto a la CEPAL llamado "Una carrera desigual", que analiza las causas de la brecha en toda la Argentina. Lo que encontraron en Neuquén confirmó el patrón nacional.
"Las mujeres nos empezamos a percibir menos capaces en matemáticas por la mismísima forma que hay de enseñar la matemática. A partir de los seis años nos empezamos a desalentar", explica Iliana. Cuando llega el momento de elegir una carrera universitaria, ese desaliento acumulado se combina con una clasificación cultural que pesa mucho: las carreras STEM son "duras", las de enfermería, psicología o humanidades son "blandas". Y las mujeres, por todo lo que recibieron desde chicas, tienden a inclinarse por las segundas.

El tema de los juguetes no es menor en el análisis. "A los nenes les dan desde chiquititos juguetes para armar, para desarmar, para hacer ladrillos. A las nenas, bueno, el tema de la Barbie. No es una cuestión solamente de los padres", reconoce la especialista en inteligencia artificial y agrega algo que ilustra bien la complejidad del problema: "Yo intenté por todos los medios darle a mi hija de nueve años las dos ofertas posibles y le gusta el bebote, le gusta el rosa. Eso se da porque se ve en la sociedad, es cultural”.
El resultado concreto de esa acumulación cultural aparece en las aulas universitarias. "Las chicas de desarrollo web de la Tecnicatura en la UNCo nos contaban que ellas llegaban con la computadora recién comprada y que los varones llegaban con computadoras armadas por ellos, porque desde muy chicos habían tenido ese estímulo".
La app que nació de esos datos
PatagónicaSTEM se lanzó en la IA Week de Neuquén y la recepción desbordó las expectativas de sus creadoras. "Nos llamó la atención y nos llenó de amor la cantidad de mujeres que nos escribieron, mujeres que ocupan lugares, que son vecinas, que nos teníamos en nuestras redes. La necesidad de comunidad y de organización que pudimos ver en esos días fue increíble", cuenta Natalia.
La aplicación tiene tres grandes componentes. El primero es una autoexploración vocacional: la app hace preguntas sobre gustos y preferencias y calcula un porcentaje de compatibilidad con casi 50 carreras STEM disponibles en la región, que pueden cursarse de manera presencial, híbrida o a distancia. "Te dicen si son públicas, privadas, cuánto duran y te dan un link directamente a la carrera", describe la abogada. No reemplaza un proceso de orientación vocacional, pero sí ofrece un primer mapa concreto para explorar opciones que muchas chicas ni siquiera sabían que existían cerca de su casa.
El segundo componente es un bot de inteligencia artificial que responde preguntas específicas y personalizadas. "Por ejemplo, soy de Andacollo, de Huinganco, quiero estudiar una carrera vinculada al ambiente, quiero saber qué tengo cerca o me puedo trasladar". El bot procesa esas variables y orienta según la situación real de cada persona.

El tercer componente es el que a las creadoras les parece más importante desde el punto de vista simbólico: la visibilización. La app muestra datos concretos sobre la realidad de las mujeres en las STEM, como que las mujeres representan más del 60% de la matrícula en la UNCo pero eligen muy pocas carreras científicas o tecnológicas, y también visibiliza a mujeres que hicieron historia en esos campos. "La idea es que ahí también tengan una referencia, quiénes fueron, qué hacen", explica la profesional. "La falta de representación y de visibilización de estas mujeres nos sigue dejando afuera. Sabemos que hoy ocupan muchas el mercado laboral, somos conscientes de eso, no lo negamos, pero no están en las fotos. Y que no estén en las fotos hace que después las chicas no se representen estudiando ese tipo de carreras”.
Una invitación que va más allá de las adolescentes
Iliana y Natalia son claras en un punto: la brecha no es responsabilidad de las mujeres ni de las adolescentes que hoy están eligiendo qué estudiar. Es un problema cultural, estructural, que requiere que todos participen del cambio. "Estamos invitando a todas, a todos, en casa, en las instituciones, que se metan en www.patagonicastem.com y que acompañen a esas niñas a explorar la página y que sea una discusión en casa", dice Iliana.
El argumento final que usa es uno que resuena especialmente en una provincia donde el costo de vida es alto y donde estudiar implica un esfuerzo enorme para muchas familias. "Es muy caro estudiar en Neuquén, es mucho el esfuerzo que muchísimas familias neuquinas hacen y no puede ser que nuestras mujeres egresen en carreras formales y después no consigan empleo. ¿Qué estamos estudiando? No es responsabilidad solamente de las chicas, es responsabilidad de todas y todos”.
Vaca Muerta necesita ingenieras, geólogas, técnicas en automatización, especialistas en energía. El mercado laboral más dinámico del país tiene lugar para las mujeres.







