El gas de Vaca Muerta tiene cada vez más piezas en su lugar. El gobierno de Rolando Figueroa envió a la Legislatura neuquina el acta acuerdo firmada el 4 de junio entre la provincia y YPF para impulsar el Proyecto GNL, la iniciativa que busca convertir el gas shale de la cuenca en Gas Natural Licuado exportable. El convenio establece una garantía fiscal de 30 años para las actividades vinculadas al proyecto en cinco concesiones no convencionales específicas, condicionada a que YPF permanezca dentro del RIGI. Es la señal más concreta que Neuquén podía darle a la compañía: las reglas no van a cambiar.
El acuerdo alcanza a las concesiones Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II, cinco nuevas concesiones de explotación no convencional de hidrocarburos que YPF solicitó a partir de los bloques Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y el lote Las Tacanas. La provincia evaluó los proyectos y los consideró adecuados para maximizar la renta hidrocarburífera y promover el desarrollo económico provincial.
Las regalías que miran a Asia
Uno de los puntos más novedosos del convenio es el esquema de regalías diseñado específicamente para el gas destinado a licuefacción. En lugar de una tasa fija, el acuerdo establece alícuotas variables de entre el 7,5% y el 12% según la evolución del índice JKM, el Japan Korea Marker, que es la referencia de precios del GNL en los mercados asiáticos. La lógica es si el precio del GNL sube, la provincia cobra más; si baja, la carga sobre el proyecto se reduce para mantener su viabilidad económica.
Ese esquema flexible es precisamente lo que la industria venía reclamando para proyectos de exportación de largo plazo, donde la viabilidad financiera depende de condiciones que pueden cambiar durante décadas. Un sistema de regalías fijas ignora esa volatilidad y puede destruir un proyecto en los momentos de precios bajos o dejar renta provincial sobre la mesa en los momentos de precios altos. El JKM como referencia resuelve ese dilema de manera elegante.
El convenio también establece la exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para determinadas operaciones realizadas entre Vehículos de Proyecto Único adheridos al RIGI cuando el destino final de la producción sea la exportación. Es un alivio fiscal concreto para la estructura societaria que YPF armará para canalizar las inversiones bajo el régimen.
175 millones para las comunidades
El acuerdo no es solo un esquema fiscal. La empresa asumió un compromiso de inversión en infraestructura por hasta 175 millones de dólares, monto que podrá ejecutarse mediante obras concretas o aportes económicos destinados a proyectos definidos en conjunto con el gobierno provincial. El convenio es explícito sobre el destino de esas inversiones: deberán traducirse en mejoras concretas para las comunidades vinculadas al desarrollo hidrocarburífero, fortaleciendo infraestructura, servicios y condiciones de vida.
Es el mismo modelo que la industria viene aplicando en otros contextos. El fideicomiso vial que financia la circunvalación de Añelo, los aportes de las operadoras para infraestructura en Rincón de los Sauces, los compromisos de desarrollo local en los acuerdos del RIGI: en todos los casos, la lógica es que el crecimiento energético derrame en las comunidades que lo hacen posible. Los 175 millones de YPF son la cuantificación de ese compromiso para el Proyecto GNL.
El reloj de 24 meses
El acuerdo no es el inicio de la construcción sino el marco que la hace posible. YPF tiene un plazo máximo de 24 meses para notificar la decisión final de inversión y la obtención del financiamiento internacional necesario para el proyecto. Ese hito es el que define si el Proyecto GNL pasa de convenio a obra concreta.
Lo que el acuerdo garantiza es que, cuando la firma tome esa decisión, las condiciones provinciales van a estar. Treinta años de estabilidad fiscal, regalías indexadas al precio asiático, exención impositiva para las exportaciones y un compromiso de infraestructura local.
"El desarrollo del gas natural licuado representa una oportunidad histórica para ampliar las exportaciones, atraer inversiones de largo plazo y posicionar a la provincia como un actor relevante en el mercado energético global", dijo el gobernador al presentar el acuerdo. La Legislatura tendrá ahora la última palabra sobre si ese marco se convierte en ley.







