En el marco de la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, Marcelo Rucci, junto al gobernador Rolando Figueroa, fijaron una postura determinante contra la implementación del "banco de horas" contemplado en la reciente Ley de Modernización Laboral. Para la conducción gremial y el Ejecutivo provincial, esta modificación de la jornada de trabajo carece de aplicabilidad práctica en los yacimientos.
El gobernador fue categórico al respecto: "El banco de horas no lo van a poder aplicar". Según el mandatario, existe un trabajo coordinado con el sindicato para analizar el impacto de la letra chica de la ley en la realidad operativa. Por su parte, Rucci calificó la reforma como un "retroceso en las conquistas de los trabajadores" y aseguró que el nuevo marco legal beneficia exclusivamente a las grandes compañías, sin presentar puntos a favor de los operarios.
La preocupación sindical no se agota en la flexibilidad horaria. Rucci advirtió que el tope del 2% para los aportes a las asociaciones sindicales pone en riesgo el financiamiento de la obra social OsPePri, un pilar fundamental para la familia petrolera en la región.
Pese a la dureza del discurso contra la normativa nacional, el gremio mantuvo una estrategia de autonomía operativa: no adhirió al último paro de la CGT ni movilizó sus bases junto a otras centrales obreras, prefiriendo la negociación directa con las operadoras y el respaldo político del gobierno neuquino.
Del convencional al shale
Más allá de la reforma laboral, el sindicato encara un desafío logístico inédito: la reubicación de entre 2.000 y 3.000 trabajadores del sector convencional que hoy enfrentan la incertidumbre por la salida de YPF de los campos maduros. El plan consiste en que este excedente de mano de obra sea absorbido por la creciente actividad en Vaca Muerta.
La situación en localidades como Rincón de los Sauces, Catriel, 25 de Mayo y Cutral Có es compleja. Según datos del sindicato, las nuevas empresas que ingresan a las áreas maduras exigen recortes de personal de entre el 40% y el 50%. Ante este panorama, el dirigente sindical impulsa una transición ordenada para evitar despidos masivos.
"Hoy las grandes empresas apuestan al no convencional donde tienen un rédito rápido y una utilidad mucho más grande. Cualquier transición tiene que hacerse de forma prolija, no tirando a los trabajadores a la calle", sostuvo. La propuesta gremial apunta a que el personal con 20 o 25 años de servicio en el convencional aporte su experiencia en el shale, donde la demanda de operarios calificados continúa en ascenso.
La advertencia a las operadoras
El conflicto tuvo su punto de máxima tensión en el yacimiento Desfiladero Bayo, donde Rucci advirtió a YPF sobre las consecuencias de posibles despidos. El sindicato busca frenar cualquier intento de ajuste directo, proponiendo planes de retiro voluntario para quienes deseen dejar la actividad y la reubicación obligatoria para el resto de la plantilla.
La consolidación del "Gran Neuquén" como potencia exportadora depende, según la visión gremial, de la estabilidad de sus trabajadores. Mientras Vaca Muerta marca récords de producción, la dirigencia sindical y el gobierno provincial cierran filas para impedir que la reforma laboral, recientemente aprobada en el Congreso de la Nación, altere el esquema de beneficios y la paz social en la cuenca más productiva del país.







