El avance del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) ya se ve desde el mar. La plataforma autoelevable Combifloat C7 quedó posicionada frente a Punta Colorada, en la costa rionegrina, donde cumplirá un papel central en la construcción de la infraestructura offshore que cerrará el círculo del proyecto más ambicioso de la industria energética argentina. Desde ese punto, el petróleo de Vaca Muerta que recorra los 437 kilómetros de oleoducto desde Allen hasta el Atlántico dará su último salto: a través del ducto submarino que la plataforma ayudará a construir, llegará hasta las monoboyas ubicadas mar adentro, donde los grandes buques petroleros lo cargarán para los mercados internacionales.
La Combifloat C7 fue ensamblada por Concret-Nor en el Puerto San Antonio Este antes de ser trasladada y posicionada en el sector operativo frente a Punta Colorada. La estructura mide 30,5 metros de largo por 18,3 metros de ancho, dispone de 520 metros cuadrados de superficie libre de trabajo y puede soportar hasta 400 toneladas de carga sobre cubierta. Sus cuatro pilares retráctiles de 38,5 metros se apoyan sobre el lecho marino y elevan completamente la plataforma por encima del nivel del agua, generando una base estable para realizar trabajos de alta precisión en condiciones marítimas variables. Según las características del equipamiento, puede operar en profundidades cercanas a los 26 metros dependiendo del fondo y el oleaje.
De San Antonio Este al Golfo San Matías
El recorrido de la Combifloat C7 tiene una lógica que conecta dos puntos clave del ecosistema portuario rionegrino. En San Antonio Este se acopiaron los más de 700 caños revestidos que integrarán el ducto submarino del VMOS y fue allí donde la plataforma tomó su forma definitiva antes de ser posicionada en Punta Colorada. Ese tramo de ensamblado local suma un componente de industria regional a una obra que en su mayor parte fue adjudicada a empresas internacionales.
Su diseño modular le permite adaptar la cubierta al equipamiento necesario para cada etapa y está especialmente preparado para obras de construcción de terminales, muelles, ductos submarinos e instalaciones offshore en general. En Punta Colorada, esa capacidad quedará puesta al servicio de una tarea concreta: fabricar y montar el tramo submarino del ducto que unirá la traza terrestre del VMOS con el sistema de monoboyas, el eslabón final que completa la cadena desde los yacimientos patagónicos hasta los mercados globales.
Weretilneck y la transformación visible
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, celebró el posicionamiento de la plataforma desde sus redes sociales con una lectura que va más allá de la obra en sí: "VMOS ya es una realidad que se ve en tierra y ahora también en el mar. Es inversión privada, infraestructura de escala internacional y también más actividad y más oportunidades de trabajo para los rionegrinos, con proveedores, servicios y empleo alrededor de una obra que está transformando nuestra costa".
El mandatario también anticipó el lugar que imagina para la provincia en el nuevo mapa energético: "Punta Colorada se prepara para convertirse en uno de los grandes centros de exportación energética de la Argentina. El hub exportador más grande del país está en marcha y Río Negro ocupa un lugar central en este nuevo mapa energético".







