El precio de los combustibles en Argentina registra un aumento en surtidor a partir de este lunes, producto de una actualización parcial en los montos del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). La medida, dispuesta por el Gobierno, corresponde a un esquema de suba escalonada que busca recuperar una parte de la recaudación postergada.
El impacto en diciembre
El aumento de diciembre traslada un componente fijo a los precios finales de la nafta y el gasoil:
- Nafta: El incremento impositivo alcanza los $17,38 por litro. Este monto surge de sumar $16,377 por ICL y $1,003 por IDC.
- Gasoil: La suba asciende a $13,546 por ICL, más un adicional de $7,335 para ciertas regiones y $1,544 por IDC.
Es importante destacar que este valor refleja únicamente la actualización de los impuestos. Las empresas petroleras ajustan el precio final en el surtidor, sumando otros costos y variaciones, por lo que el precio definitivo para el consumidor supera el monto del componente impositivo.
El atraso en la recaudación
La falta de aplicación total del impuesto en el pasado provoca un fuerte drenaje en las arcas del Estado. Según estimaciones, la Agencia de Recaudación (ARCA) deja de ingresar más de u$s2.000 millones solo en 2024 y u$s1.200 millones en lo que transcurre de 2025. El acumulado del período 2021-2023 suma otros u$s4.800 millones perdidos.
La ley establece que el ICL y el IDC se actualizan de forma trimestral (enero, abril, julio y octubre) según las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, el Gobierno postergó o aplicó de manera parcial esta actualización mediante decretos para intentar moderar la inflación.
El gran salto de enero 2026
La principal preocupación para los consumidores llega con el nuevo año. El Decreto 840/2025, publicado el viernes pasado en el Boletín Oficial, confirma que, desde el 1 de enero de 2026, entra en vigencia la totalidad de los aumentos pendientes y acumulados.
Este ajuste incluye los montos atrasados de todo el año 2024 y los tres primeros trimestres de 2025. El impacto en el precio de la nafta y el gasoil en enero resulta significativamente mayor que el actual de diciembre.
Algunas proyecciones previas sugieren que solo la actualización impositiva implica una suba potencial del 71% o 72% en el componente del impuesto a principios de 2026, lo que anticipa un fuerte incremento en los precios de surtidor.







