El Argentina LNG no puede esperar. El proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) que encabeza el consorcio Southern Energy integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, y que ya tiene como socios a Eni y ADNOC (XRG), avanza. Sus protagonistas no pierden el foco y el calor verano no detiene las negociaciones. Con dos buques de licuefacción ya confirmados, el Hilli Episeyo y el MKII, en la costa de Río Negro, falta terminar de confirmar los compradores internacionales y la adjudicación de las obras.
YPF es la principal impulsora del gran desafío energético del país para los próximos cinco años, un plan que apunta a exportar GNL por unos 20.000 millones de dólares. Con ese objetivo, la compañía recorre el mundo en busca de inversiones: en febrero podría anunciarse la incorporación de un cuarto socio internacional al consorcio y, en marzo, se adjudicarían las principales obras de infraestructura para la fase inicial del proyecto.
Ya hay dos socios internacionales confirmados: la petrolera italiana Eni y Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi (ADNOC), con acuerdos firmados por 12 millones de toneladas por año (MTPA) y la posibilidad de extenderlos a 18. Saudi Aramco y MidOcean Energy ya coquetean con el proyecto y son los candidatos más firmes para sumarse. Los primeros de manera indirecta con algunas reuniones informales, mientras que los segundos ya se reunieron con el presidente Javier Milei, una estrategia que ya funcionó con Continental Resources, la empresa de Harold Hamm, el padre del fracking, que primero pasó por Olivos, luego anunció inversiones en Vaca Muerta y más tarde las amplió.

Estos dos candidatos vienen a ocupar el lugar que dejó vacante Shell, que entró en lugar de Petronas con acuerdo de base y un año después se retiró sin demasiados explicaciones. En el horizonte también aparecen empresas de Asía y Europa, pero sin demasiados avances concretos.
Las obras
Con el objetivo de garantizar la conectividad del gas de Vaca Muerta hasta los buques de licuefacción en el Golfo San Matías, en Río Negro, las licitaciones para obras de infraestructura ya fueron lanzadas y algunos insumos adjudicados. Se planea: un gasoducto de gran diámetro para transportar volúmenes considerables desde Neuquén hasta la costa atlántica, oleoductos y poliductos complementarios para líquidos y servicios asociados y estaciones de tratamiento de gas y plantas de conexión.
Los plazos para la adjudicación se esperan para entre marzo y abril, con inicio de obras proyectado para el segundo semestre, sujeto a la confirmación de la FID y a la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que agilizaría la viabilidad económica y financiera del plan, o de que algún banco internacional, se especula el JP Morgan, financien la iniciativa.
Este lunes se confirmó que el conglomerado indio Welspun aterriza en la Cuenca Neuquina tras imponerse en la licitación para la provisión de caños destinados a un gasoducto de 500 kilómetros entre Vaca Muerta y San Antonio Este. La oferta de la firma asiática alcanzó los US$ 200 millones, una cifra que representa un ahorro del 40% respecto a la propuesta presentada por Techint.
Desafíos pendientes
Pese al avance técnico y financiero, el proyecto enfrenta desafíos estructurales:
- El cierre del financiamiento estimado entre 25.000 y 30.000 millones de dólares para infraestructura general y upstream.
- La coordinación entre el sector público y privado para garantizar los plazos planteados.
- La estabilidad de las condiciones regulatorias y fiscales que permitan atraer y retener inversión extranjera a largo plazo.
Si los cronogramas se mantienen, la Argentina podría comenzar a exportar GNL hacia finales de la década, posicionándose en un segmento de mercado donde hasta ahora participan un puñado de países productores. La confirmación de un cuarto socio internacional y la adjudicación de obras en marzo consolidarían un tramo crítico de este camino.
Un "RIGI provincial" para asegurar miles de millones
Durante el fin de semana se anunció un acuerdo entre el Gobierno de Río Negro e YPF, firmado por el gobernador Alberto Weretilneck y el titular de la petrolera de bandera, Horacio Marín, para formalizar la estabilidad para el Proyecto Argentina LNG.
El documento establece un esquema de estabilidad fiscal y reglas económicas claras, funcionando como un incentivo local que complementa el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) nacional. Con este hito, el proyecto logra cumplir una de las tres condiciones críticas que exigían los socios internacionales para gatillar los desembolsos.







