Vaca Muerta cerró junio con otro récord. La cuenca neuquina registró 2.760 etapas de fractura shale y 2.814 en total, la mejor marca desde el comienzo de la actividad no convencional en la Argentina. El número supera el techo anterior que tenía marzo de este año con 2.616 etapas y representa un salto del 40,2% respecto de junio de 2025. En el primer semestre se acumularon 14.926 etapas totales, un 19,8% más que en el mismo período del año pasado. Pero detrás de los números de la roca hay otra dimensión del boom que Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, puso en primer plano en su último newsletter: el empleo.
Según las proyecciones que maneja la compañía, el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta podría generar un pico superior a 90.000 nuevos puestos de trabajo en la Argentina durante los próximos años, con un promedio cercano a 75.000 empleos adicionales entre 2027 y 2030. El impacto, según Marín, se extenderá mucho más allá de la industria petrolera y tocará sectores que van desde la logística hasta la construcción, pasando por los servicios y la infraestructura.
Tres capas de generación de empleo
Las proyecciones desagregan el impacto en tres grandes bloques. El primero corresponde a las empresas operadoras y de servicios petroleros, que generarían alrededor de 9.000 empleos en promedio con picos de hasta 11.000 puestos. El segundo bloque es el efecto multiplicador sobre el resto de la economía: la demanda de materiales, logística, transporte y servicios de empresas no especializadas impulsaría unos 30.000 empleos indirectos en promedio, con picos de hasta 35.000.

El tercer bloque es el más voluminoso y está atado al avance de los grandes proyectos de infraestructura. El VMOS, Argentina LNG y Southern Energy generarían en conjunto un promedio de 35.000 nuevos empleos, con picos cercanos a los 45.000 puestos en los momentos de mayor actividad constructiva.
El Instituto Vaca Muerta
El crecimiento proyectado no tiene sentido si no hay trabajadores capacitados para sostenerlo. Esa es la lógica detrás del Instituto Vaca Muerta, una iniciativa impulsada por YPF junto a toda la industria con el objetivo de capacitar a 15.000 operarios en cinco años y formar a 3.000 personas por año en oficios y competencias específicas para el sector.

Desde que arrancaron las clases en marzo, el Instituto puso en marcha 21 grupos con 717 estudiantes. Hoy tiene 15 camadas activas con 545 alumnos en cursos de operadores y seguridad operativa en yacimiento, mientras que seis camadas ya finalizaron con 145 egresados. Para lo que resta de 2026, la proyección es que más de 2.000 estudiantes pasen por sus aulas.

El récord que sostiene todo
El dato de junio se puede leer en tres comparaciones, y las tres cierran en positivo. Contra mayo, que había cerrado con 2.485 etapas shale, junio creció casi un 10%. Contra el mejor mes histórico previo -marzo de 2026 con 2.616 etapas- la diferencia es de 144 etapas, un 5,2% más. Y contra junio del año pasado, el salto es de 40,2%.
En el reparto por operadora, YPF acaparó el 50% de las etapas del mes con 1.392, seguida por Pluspetrol con 443 (16%), Pampa Energía con 339 (12%), Pan American Energy con 179 (6%) y Vista Energy con 165 (6%). Entre las empresas de fractura, Halliburton concentró 1.436 etapas —el 52% del total—, muy por delante de SLB con 720 (26%).
Con el RIGI aprobado para el upstream de hidrocarburos, los proyectos de GNL avanzando y una infraestructura de exportación que empieza a tomar forma, la cadena que va del récord de fractura al empleo tiene, por primera vez en mucho tiempo, todos sus eslabones conectados.








Cuento con 14 certificaciones reconocidas, totalmente alineadas a los requisitos de seguridad y operación que exigen las empresas de Vaca Muerta y el sector energético: 4 capacitaciones oficiales de Fundación YPF, 8 cursos completos del Programa Pasaporte Seguro (avalados por la SRT y normas internacionales IOGP), sumado a las certificaciones de Montador de Andamios y Contabilidad para Emprender realizadas en IETPA.
Mis conocimientos cubren: prevención integral de riesgos laborales, normativa vigente, lectura de instrumentos industriales, manejo seguro de sustancias químicas y equipos, trabajo en altura, actuación ante emergencias y cualquier condición climática, además de buenas prácticas digitales y orden en el manejo de recursos.
Tengo experiencia previa en seguridad y control, buena condición física, total disponibilidad para radicarme en Neuquén/Añelo, cumplir turnos rotativos y capacitarme en forma continua. Mis estudios secundarios se encuentran en trámite de regularización. Estoy comprometido con el trabajo seguro, responsable y el cumplimiento estricto de protocolo.