El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, arrancó su agenda en Estados Unidos con un mensaje claro para la industria energética: "Tenemos la premisa de ser competitivos". Y no lo dijo como eslogan, sino como condición necesaria para sostener el crecimiento de Vaca Muerta en un escenario global cada vez más exigente.
En la antesala de su participación en la Offshore Technology Conference (OTC) de Houston, uno de los eventos más relevantes del sector, el mandatario puso sobre la mesa el posicionamiento de la provincia como un destino confiable para las inversiones. La receta: seguridad jurídica, reglas claras y una articulación cada vez más aceitada entre el Estado y las empresas.
“Tenemos, al igual que la industria, la premisa de poder ser competitivos”, sintetizó Figueroa, marcando el tono de una estrategia que busca alinear al sector público con los objetivos del negocio hidrocarburífero.
Vaca Muerta, en modo aceleración
El gobernador destacó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya empieza a mostrar resultados concretos en la cuenca neuquina. Según explicó, hay al menos tres proyectos de gran escala en marcha que podrían inyectar cerca de mil millones de dólares en los próximos cuatro años.
En paralelo, la provincia avanza con nuevas licitaciones: a través de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), se pondrán en juego 15 áreas hidrocarburíferas, en un intento por ampliar el mapa de actores y sumar nuevos jugadores a Vaca Muerta.
La señal hacia el mercado es directa: Neuquén no solo quiere consolidar su liderazgo, sino también abrir el juego y acelerar el ritmo de inversiones.
Figueroa también puso el foco en uno de los grandes desafíos del shale argentino: la infraestructura. Reconoció que para sostener la competitividad no alcanza con el recurso, sino que es necesario acompañar con obras estratégicas.
“Estamos realizando las obras necesarias para poder ser competitivos y las hacemos en equipo con la industria”, afirmó.
En ese sentido, el trabajo conjunto con Río Negro aparece como una pieza clave para consolidar el nodo exportador en la Patagonia, con el objetivo de sacar petróleo y GNL al mundo desde el sur argentino.
Hay otro elemento que atraviesa el discurso del gobernador: el reloj corre. Figueroa planteó que existe una ventana limitada para transformar el potencial geológico en desarrollo económico real.
La “monetización del subsuelo”, como la definió, no solo apunta a generar divisas, sino también a producir un derrame concreto en la sociedad neuquina, en términos de empleo, infraestructura y calidad de vida.
Más allá del petróleo
En una mirada de largo plazo, el mandatario también vinculó el desarrollo energético con la educación. La apuesta es utilizar los recursos de Vaca Muerta para formar capital humano que trascienda la era de los hidrocarburos.
“Cuando se terminen el gas y el petróleo, vamos a tener generaciones educadas con los fondos de la industria”, planteó, en una definición que busca correr el eje del corto plazo y pensar el desarrollo en clave estructural.







