Desde Houston, en el marco de la Offshore Technology Conference (OTC), uno de los encuentros más relevantes de la industria petrolera mundial, una voz local ofrece una perspectiva crucial sobre el posicionamiento de Vaca Muerta. Gustavo Rossi, fundador y CEO de Duralitte y Duxaoil, empresas argentinas con operaciones en Estados Unidos, compartió su visión sobre cómo se ve nuestra formación de no convencionales en un escenario global. Rossi sostiene que, si bien Vaca Muerta figura en la agenda estadounidense, compite con mercados que ofrecen mayor estabilidad y visibilidad, un desafío que exige constancia y un esfuerzo significativo de parte del empresariado local.
Duralitte, con una trayectoria de 16 años de presencia en la OTC, conoce de cerca la dinámica del mercado estadounidense. Rossi rememora los inicios, cuando se presentaban "en una carpa afuera muriéndonos de calor", y contrasta esa imagen con el pabellón destacado que hoy exhiben en la feria. Esa presencia constante forjó el camino para instalarse en el competitivo mercado estadounidense a base de perseverancia. La empresa que lidera se posiciona hoy como uno de los principales auspiciantes de la OTC, y su impulso resultó clave para que Argentina contara por primera vez con un espacio visible y estratégicamente ubicado, lejos del pabellón brasileño, lo que permitió acaparar mayor atención de los visitantes. Quienes ingresaban a la feria podían observar el cartel de Argentina destacándose desde cualquier punto, una señal clara de la presencia nacional.
En este contexto, el empresario remarca que las compañías argentinas deben entender que consolidarse en el mercado estadounidense implica un trabajo que se extiende por muchos años. Para Estados Unidos "hay muchas prioridades. Vaca Muerta está en la agenda, pero el argentino piensa que todo el mundo nos está mirando y no es así. Nosotros tenemos que salir a vendernos y eso se logra estando acá, generando atracción, dinámica y credibilidad".
El pabellón de Duralitte, bajo la dirección de Rossi, no solo expuso los beneficios de las cuencas petroleras de nuestro país. El CEO buscó generar un movimiento constante de personas a través de charlas organizadas en el stand, y lo complementó con la exhibición de uno de los autos del equipo argentino Juncos Hollinger de la IndyCar Series, la competencia automovilística más importante de Estados Unidos. Esta estrategia permitió captar la atención de los visitantes de la OTC y establecer una conexión con algunas de las 140 empresas argentinas presentes en el evento.
Desde su experiencia, Rossi considera que el contexto actual para las pequeñas y medianas empresas argentinas presenta un escenario más favorable. Afirma que estamos ante "un escenario único con un alineamiento político de dos países con la misma visión". En su perspectiva, Argentina disfruta hoy de una oportunidad enorme para mostrarse, pero el empresariado local debe comprender que la competencia se da con mercados que ofrecen mucha más estabilidad. "Esto es el inicio de una etapa diferente, con una libertad cambiaria y un libre juego que las empresas argentinas no manejan de costumbre, y el desafío radica en adaptarse", subraya.
Sin excusas y el desafío de los costos
"El año que viene tenemos que redoblar la apuesta porque no podemos aparecer y desaparecer", añade el CEO de Duralitte. Gustavo Rossi extendió una invitación a más compañías argentinas para que se sumen a la OTC, argumentando que "no hay excusas". En esta edición, el pabellón de Argentina contó con el financiamiento de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional. Las empresas interesadas en participar abonaban un monto de 1.500 dólares estadounidenses, lo que les incluía el acceso a la OTC, a la cumbre bilateral de la Cámara Argentino-Texana de Comercio, un espacio de ronda de negocios y servicio de catering permanente. "En otros años era fácil echarle la culpa al gobierno de que no teníamos presencia y hoy no hay excusas", afirmó marcando un cambio en el apoyo a la presencia internacional.

Por otra parte, el CEO abordó el pedido de Horacio Marín, presidente de YPF, quien convocó a las empresas de servicios petroleros a reducir sus costos operativos. Marín basó su argumento en que perforar un pozo en Vaca Muerta puede costar hasta tres veces más que en Estados Unidos. Al respecto, Rossi aseguró que "se pueden bajar costos si se bajan impuestos. Comparto lo que dice Marín que las empresas deben ajustar sus márgenes y costos, pero también los sindicatos deben alinearse y ser más operativos".
Aun así, el empresario reconoce una diferencia de competitividad muy marcada con Estados Unidos. Ponderó que en Argentina la carga impositiva representa un 45%, frente a un 25% en el país del norte. "Estamos camino a flexibilizar eso", concluyó Rossi, señalando un camino hacia posibles reformas que impacten en la competitividad de las operaciones en Vaca Muerta. La visión de Rossi desde el exterior destaca la necesidad de un enfoque estratégico y sostenido para que nuestra Vaca Muerta, tan cercana y fundamental para Neuquén, alcance todo su potencial en el escenario energético global.







