Ternium, perteneciente al Grupo Techint y la principal productora de acero del país, empezó un plan de ajuste por la caída en su actividad y la pérdida de competitividad con Brasil.
La firma de Paolo Rocca, el miércoles se reunió con los delegados sindicales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en San Nicolás, donde tiene su planta, y anunció un plan de "mejoras" en su competitividad, decidido por el presidente de Ternium, Martín Berardi.
En un intento por mejorar su competitividad, el Grupo Techint decidió encarar un fuerte ajuste que no incluirá despidos. “La empresa se reunió con el gremio para buscar medidas que permitan recuperar competitividad renegociando contratos con proveedores, entre otras acciones”, indicaron fuentes de la compañía.
Para llevar adelante esta reducción, se está analizando “reducir horas extra y el freno de ingresos de personal para cubrir las vacaciones para el período de verano, tal como solíamos hacer en años anteriores”.
El trascendido causó preocupación en el sector fabril, ya que Techint es uno de los principales empleadores de la Argentina. El titular de la compañía venía advirtiendo sobre la competencia desleal que representa China para el sector, ante lo cual el grupo parece verse en la necesidad de reducir costos.
Según se pudo saber, a lo largo del año, Ternium viene bajando fuertemente sus precios por un lado, y el mercado parece haber encontrado un techo en el camino de recuperación, que se venía viendo. Según trascendidos, la caída en la demanda del mercado interno llevó a la producción a una baja del 19% interanual hasta las 160.000 toneladas de aceros planos por mes -el alto horno produce 5.400 toneladas diarias.
De hecho, los despachos de acero, en los primeros nueve meses del año, representaron un 28% con respecto al nivel alcanzado en el mismo período del año anterior. El mercado ha dejado de crecer intermensualmente. Los despachos de octubre fueron similares a los de septiembre y los de noviembre no parecen superiores.
Ternium ha tomado el desafío de buscar mejorar su competitividad y está impulsando un programa de reducción de costos en todos los frentes.
Hay también preocupación por el aumento de costos impositivos -en momentos que hay que ganar productividad y competitividad-, tales como anticipos de ingresos brutos y aumentos en las tasas municipales de 30%.







