Las placas tectónicas de la política neuquina temblaron durante los últimos días como nunca en la historia. En un episodio inédito y vergonzante, la Legislatura fue allanada, su máxima autoridad separada del cargo por inhabilidad moral y, a menos de 1 año de su asunción, por primera vez la gestión de Rolando Figueroa se vio manchada, mancillada por un presunto acto de corrupción que se habría dado en el entorno mismo de su vice, Gloria Ruiz.
Los hechos se sucedieron a la velocidad de un bólido en la superficie, pero en realidad los resquemores, broncas y desencuentros comenzaron a gestarse de manera subterránea meses antes. A esta altura la novela es más o menos conocida, porque el escándalo institucional escaló hasta medios nacionales e internacionales, sobre todo por estallar en la provincia epicentro de Vaca Muerta.
Rolo Figueroa, que desde el sello Neuquinizate quebró lo que parecía indestructible, nada menos que a un MPN que había gobernado de manera ininterrumpida durante más de 60 años, quedó atrapado en una suerte de encrucijada, enlodado por una andanada de hechos de corrupción que era lo que justamente llegaba a combatir.
Desde el 10 de diciembre, sus primeros actos de gobierno no dejaron dudas, en sintonía con lo que venían demandando los nuevos aires políticos tras la victoria de un verdadero outsider como Javier Milei: achicó el estado, convocó a beneficiarios de planes sociales para que certificaran su necesidad; y promovió especialmente el esclarecimiento del oscuro caso de corrupción con planes sociales, una verdadera bomba puesta en el corazón mismo del segundo gobierno de Omar Gutiérrez.
Frente a la motosierra de la administración central, se alió con gobernadores patagónicos en un bloque de mandatarios que se mostraban con intereses en común, pero que de a poco fueron volviendo a la soledad de su terruño y comenzaron a jugar de manera independiente en el tablero de ajedrez político. Rolo mantiene y consolida contacto permanente con su par Alberto Weretilneck, evidenciando sinergia y proyectos en común (lógicamente con eje central en la energía), pero con una realidad económica/financiera diametralmente diferente.
Figueroa tiene billetera gorda, proyecta obras importantes con base medular en Vaca Muerta, edifica un gobierno separándose de la “poda” nacional, nutre su relación con los privados, tiende puentes con Brasil y Estados Unidos, y en general ni siquiera se le presentan inconvenientes en el plano gremial. Lo de Weretilneck es diferente porque las regalías no le llueven, está apretado ante la necesidad de cumplir con obligaciones de deudas -sobre todo el Plan Castello- y, por ahora, le saca más réditos al futuro del sector energético rionegrino que al presente.
Ambos debieron hacer alianzas más o menos sólidas con diferentes partidos, referentes y heridos políticos (sobre todo del lado del MPN) que los llevaron al triunfo electoral. Weretilneck se desmarcó rápido de su máxima alianza con el senador peronista Martín Doñate, hoy en la vereda de enfrente y con ansias de revancha. Figueroa, que le dobló el brazo a los popes del MPN, se jugó la ficha de su vida política durante una campaña en la que capitalizó descontentos históricos, sumó ideologías variopintas y se quedó con el ansiado sillón de calle Roca y Rioja.
El gobernador se apartó, dejó jugar a sus alfiles y ahora deberá reordenar el tablero político tras un sinfín de desaguisados que de alguna manera hizo tambalear la alianza de fuerzas políticas
Todo parecía correr por carriles pacíficos en el Estado, al menos en el Ejecutivo, pero la fuga ocurrió en el poder legislativo. A esta altura es difícil discernir si los cálculos de Figueroa fueron los correctos. Las pujas intestinas con su vice se habían iniciado hace ya un tiempo, por diferentes razones, pero sobre todo por los recortes que el gobernador no estaba dispuesto a negociar en el presupuesto del próximo año para la Legislatura. Ruiz, intentando alguna suerte de rebeldía política, ensayó ciertos corcoveos durante las últimas sesiones y en los medios de comunicación, pero la faena se le vino en contra. Su suerte estaba echada.
Explotó el escándalo por el manejo irregular de fondos públicos, los desastres administrativos, nombramientos en serie de parientes, oscuras facturas que fueron y vinieron entre sus colaboradores y el precario rulo financiero que había ejecutado su hermano durante un tiempo con fondos del Estado, detectado por los sabuesos y procesos del Banco Provincia de Neuquén. El gobernador se apartó, dejó jugar a sus alfiles y ahora deberá reordenar el tablero político tras un sinfín de desaguisados que de alguna manera hizo tambalear la alianza de fuerzas políticas que logró amalgamar detrás de su carismática figura y un mensaje de transparencia y lucha contra los desórdenes en el Estado, un mal que hizo crujir el hasta ahí indestructible edificio del MPN.
La pregunta inmediata que surge es si alcanza con esa celeridad implacable para ejecutar el destino (al menos inmediato) de su vice. O si el “affaire Gloria Ruiz” será una mancha que perseguirá durante mucho tiempo a la gestión. Hombre de acción, está claro que Figueroa saldrá a jugar fuerte. En relación al escándalo, sólo dejó en claro y de manera lacónica que, desde su óptica, el destino político de Ruiz está sentenciado: “no llegamos hasta acá para hacerle el aguante a nadie”, disparó.
Mostrándose en territorio y gestión, mientras los diputados apartaban a la vicegobernadora durante una sesión especial, Figueroa concurría a diferentes actos públicos y luego se reunía con referentes de ExxonMobil, la petrolera norteamericana que vendió sus activos en Vaca Muerta -a Neuquén le quedaron 100.000.000 de dólares en la transacción-. Una manifestación por demás simbólica, confirmando que el futuro de la provincia se edifica a partir de la roca madre.
Se avecinan tiempos realmente importantes para los destinos de Neuquén, sobre todo a partir de un tema del que hemos hablado en este espacio: la reglamentación del nuevo artículo VI de la ley de Hidrocarburos, algo muy esperado en la industria petrolera y sobre todo por Figueroa, quien incluso puso pruritos para confirmar la adhesión de Neuquén al RIGI hasta tanto esa reglamentación no se haga realidad.
El viernes, a través del decreto 1057/24, el gobierno nacional rubricó el título VI de la Ley 27.742 (Bases), que define las modificaciones a la vieja 17.319 sobre hidrocarburos, y la 24.076 sobre gas natural, pensando en una nueva regulación a la comercialización nacional e internacional, en un contexto “que favorece la reducción de la intervención estatal, dejando lugar al sector privado para desarrollar” Vaca Muerta.
Desde el entorno de Figueroa se ha repetido una y otra vez que hubo intervención en la redacción del artículo en cuestión, aunque se esperaba por la firma de Milei para ver la confección definitiva. Hay quienes analizan -como lo hizo en las últimas horas Juan José Carbajales- que Nación “condiciona fuertemente la exportación de hidrocarburos" con la nueva ley, ya que "no hay una liberalización total", dado que "podrán objetarse exportaciones en razón de variaciones significativas e imprevistas en los precios del mercado interno". Una vez que expire el plazo de no-objeción, dichas condiciones no podrán "afectar exportaciones en curso".
Si bien hay defensores de uno y otro lado de la biblioteca, existen razones para pensar que los grandes jugadores del sector estaban esperando una disminución del corsé estatal. Básicamente, una mayor liberalización de las exportaciones de hidrocarburos, dejando atrás la antigua ley 17.319. ¿Puede producirse una ralentización de las inversiones a partir de esta medida? ¿Estará conforme Figueroa con el resultado final? Se sabrá en los días venideros, con señales que el sector irá dando. El gobernador seguramente enviará a la Legislatura la adhesión al RIGI y allí recibirá el paper, ya no la separada Gloria Ruiz, sino una Zulma Reina que deberá encontrar el sendero para regularizar la institucionalidad de la casa de las leyes.
En tiempos donde se reclama menos Estado y más privado, con señales contradictorias de Nación (que impulsa liberar el Mercado, pero no suelta el cepo o la exportación de energía totalmente) y partidos clamando por la Ficha Limpia en el Congreso, Neuquén tiene que salir rápido del camino del escándalo y volver a la agenda del crecimiento, construido y consolidado desde Vaca Muerta.







