TanGo Energy, la petrolera que este año pasó a controlar el 100% de Aconcagua Energía, sigue con su expansión dentro de Vaca Muerta y tras revertir la declinación de sus yacimientos convencionales maduros, ahora impulsa el no convencional en Mendoza, dentro del bloque de Payún Oeste, en Malargüe.
Durante la Energy Summit Mendoza 2026, el CEO de la empresa Pablo Iuliano explicó que el giro pasó por priorizar la reactivación de pozos maduros por sobre la perforación de pozos nuevos y detalló que la compañía dejó de perder producción y empezó a crecer en el negocio convencional. En total, la firma invertirá unos USD40 millones al entramado de pymes proveedoras de la provincia.
En la Cuenca Cuyana opera los yacimientos históricos de Chañares Herrados y Puesto Pozo Cercado, mientras que en la Cuenca Neuquina mendocina explota Confluencia Sur y Atuel Norte.
Payún Oeste, la puerta de entrada al no convencional
El foco de la novedad está en Payún Oeste, un bloque de 179 km² con antecedentes de actividad hidrocarburífera —13 pozos perforados previamente por otras operadoras— que forma parte de lo que en la industria ya se conoce como la Vaca Muerta mendocina. TanGo trabaja hoy sobre una reinterpretación de sísmica existente y sobre el estudio de los pozos ya perforados en la zona, en un bloque no convencional de 44.000 acres.
El plan contempla perforar el primer pozo exploratorio entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, para lo cual la empresa ya salió a buscar equipo de perforación. Si los resultados confirman el potencial esperado, el proyecto podría escalar a un desarrollo de 150 pozos, con una producción estimada de entre 15.000 y 20.000 bbl/d y una inversión de más de USD1.000 millones a lo largo de toda la vida del proyecto.
Para no comprometer la caja del negocio convencional, la asamblea de accionistas de TanGo aprobó a comienzos de agosto la creación de Unconventional Resources S.A. (URSA), un vehículo financiero sin deuda corporativa integrado en partes iguales por Vista Energy y Trafigura. URSA asumirá el financiamiento íntegro de las actividades no convencionales en Payún Oeste, mientras que TanGo conserva la operación del área, la totalidad de los derechos sobre los recursos convencionales y una participación económica en el desarrollo shale, además de una remuneración por sus tareas de operadora.
Iuliano aclaró que la escala del proyecto todavía depende de lo que arrojen los primeros pozos: "si encontramos lo que suponemos", el desarrollo de 150 pozos se terminará de confirmar recién con esas perforaciones iniciales.
Una frontera que ya empezó a moverse en Río Negro
El desembarco no es solo mendocino. Según el otro registro consultado, esta misma semana TanGo ya inició la perforación de pozos en el área Charco del Palenque, en Río Negro, otra de las "áreas de frontera" de la Cuenca Neuquina donde la compañía apunta a repetir la experiencia de sus directivos en los primeros desarrollos históricos de Vaca Muerta.
Para Iuliano, la llegada del no convencional a Mendoza es también una oportunidad para el desarrollo de capacidades industriales que hoy no existen en la provincia, dado que nunca se hizo shale en suelo mendocino.







