El crecimiento de Vaca Muerta ya no sólo se mide en producción de petróleo y gas. Cada nuevo equipo que llega a los yacimientos, cada obra de infraestructura y cada proyecto de exportación genera una demanda creciente de servicios logísticos, tecnología, insumos y operadores de comercio exterior. El desafío ya no pasa únicamente por extraer más hidrocarburos, sino por construir una cadena logística capaz de acompañar esa expansión.
Ese será uno de los ejes centrales de la Jornada Comex Norpatagónica, que se realizará el próximo 13 de agosto en Neuquén y reunirá a empresas, especialistas y organismos para debatir uno de los principales desafíos del crecimiento regional: cómo transformar el auge de Vaca Muerta en una plataforma de desarrollo para toda la economía. Infraestructura, puertos, zona franca, importaciones y exportaciones estarán en el centro del debate.
La pregunta que sobrevuela el encuentro es sencilla, aunque de respuesta compleja: ¿está preparada la Norpatagonia para convertirse en el gran hub logístico del país? En el Domuyo, 15 expertos intentarán responder este interrogante y profundizar en las oportunidades, desafíos y realidades del sector.
La voz de los expertos
La responsable de Comercio Exterior de Trevisur, Claudia Branda, explicó a VacaMuerta.ar que el escenario actual es favorable, aunque todavía quedan barreras por superar. "Hoy están dadas las condiciones para que muchas empresas den el salto al comercio internacional. No hablamos solamente de las grandes compañías; también hay herramientas para que las pequeñas empresas puedan empezar a importar tecnología o colocar sus productos en el exterior", agregó.
Según Branda, el efecto multiplicador de Vaca Muerta excede ampliamente a las operadoras petroleras. "Alrededor de la energía aparece una enorme demanda de productos y servicios. Las empresas locales pueden importar insumos para mejorar su competitividad o desarrollar soluciones que hoy todavía llegan desde otros mercados", sostuvo.
Sin embargo, advirtió que la infraestructura logística continúa siendo uno de los principales condicionantes. Los reiterados cierres de los pasos fronterizos con Chile son un ejemplo. "La logística termina afectando a toda la cadena. Aunque una empresa exporte por otro destino, la falta de camiones o las demoras en frontera repercuten sobre toda la actividad", señaló.
Una infraestructura que todavía busca usuarios
Si el crecimiento de Vaca Muerta genera nuevas oportunidades, también pone en evidencia una paradoja: gran parte de la infraestructura ya disponible en Neuquén sigue siendo poco utilizada. Ese diagnóstico lo comparte Fernando Montero, CEO de la Zona Franca Zapala, donde el 90% de la actividad está vinculada con proveedores de la industria petrolera.

"El principal cuello de botella hoy no es la infraestructura, sino que las empresas la conozcan y la incorporen a su logística", afirmó a VacaMuerta.ar
Para Montero, muchas compañías continúan importando y exportando por Buenos Aires simplemente por costumbre, pese a que hacerlo desde Neuquén resulta más rápido y económico. El empresario remarcó que la provincia ya dispone de una combinación estratégica de activos: la Zona Franca, el depósito fiscal, la cercanía con los puertos chilenos, el aeropuerto de Zapala y los corredores viales hacia Vaca Muerta. "Lo que falta es que el mercado termine de apropiarse de esa infraestructura", añadió.
"Hoy una empresa puede tener stock de repuestos a una hora y media de los yacimientos. Si una operación se detiene, no necesita esperar 45 días una importación desde Asia; puede resolver el problema en cuestión de horas", explicó.
Más allá del petróleo
Aunque Vaca Muerta aparece como el gran motor de esta transformación, los especialistas coincidieron en que el impacto alcanza a otros sectores productivos. La agroindustria, la fruticultura, la minería y las economías regionales también pueden beneficiarse de una red logística más eficiente, menores costos de importación y nuevas alternativas para exportar.
En ese sentido, la Jornada Comex Norpatagónica buscará reunir en un mismo espacio a operadores logísticos, despachantes de aduana, organismos públicos, puertos chilenos, universidades y empresas para discutir cómo consolidar un ecosistema que permita a la Norpatagonia competir en los mercados internacionales.
El trasfondo del debate es claro: mientras las inversiones energéticas continúan creciendo y avanzan proyectos como las terminales de GNL y nuevas obras de infraestructura, la región enfrenta una oportunidad que difícilmente vuelva a repetirse. El desafío ya no es únicamente producir más petróleo, sino lograr que ese crecimiento derrame sobre toda la economía mediante una logística más eficiente, mayor integración comercial y empresas locales capaces de insertarse en los mercados globales.







